DANZAS DE ISADORA DUNCAN - TALLER Y AUDICIÓN

"Mi vida no ha tenido más que dos motivos: amor y arte" 

Isadora Duncan


Amantes de la verdadera danza, es una alegría contarles que durante el mes de septiembre llevaremos a cabo un ciclo de funciones en homenaje a nuestra amada Isadora Duncan. Las mismas serán virtuales (todos los países) y presenciales en la ciudad de Buenos Aires. Pronto anunciaremos las fechas.
Elegiremos a 3 bailarinas (en distintos países) y 3 bailarinas en Buenos Aires. Para esto, realizaremos una audición en formato de clases que brindaremos durante el mes de agosto.
-Online: sábados 8, 15, 22 y 29 de agosto de 16 a 17 hs (de Argentina).
-Presencial en Buenos Aires: sábados 8, 15, 22 y 29 de agosto de 14 a 15 hs.
El taller mensual de agosto tiene un valor simbólico que incluye la formación intensiva en Danzas de Isadora Duncan, así como también el material bibliográfico que las acompaña.
Más información e inscripciones únicamente por Whatsapp: wa.me/5491136873237

Coordinación
Ana González Vañek
Producción
Danza & Comunicación
Premios Teatro del Mundo

YOGA Y ENEAGRAMA. DOS CAMINOS PARA EL AUTODESCUBRIMIENTO

Por Brenda Inés Di Paolo

Profesora de Yoga – Doctora en Ciencias Sociales

Universidad Nacional de Cuyo - Mendoza, Argentina

IG @dipbren





“Somos mucho más que nuestra personalidad”; esto nos dice el Eneagrama y eso mismo nos trasmite el Yoga. Somos algo más que un conjunto de experiencias y vivencias que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida. Hay algo más que nuestra parte consciente (ego-tipo), que enmascara la conexión con nuestra esencia y una sabiduría genuina. En la autorrealización y autotransformación auténticas confluyen y se nutren recíprocamente el Yoga y el  Eneagrama, dos caminos para el autoconocimiento, la rendición del ego y la integración del Ser.

El primer “insight” o revelación acerca de la retroalimentación entre el yoga y el eneagrama fue propuesta por el psiquiatra chileno Claudio Naranjo quien fue el más conocido estudioso del Eneagrama y quien propició su divulgación y conocimiento en todo el mundo. Naranjo sugirió a cada eneatipo que meditara utilizando un mudra específico o «gesto con las manos». Asimismo, una variedad de terapeutas de la psicología ha explorado la complementariedad del yoga como técnica psicoterapéutica (especialmente, en situaciones traumáticas).

El Yoga, sobre todo desde su sendero del Hatha Yoga, nos dice que nuestro pasado y presente se reflejan en nuestra columna vertebral, con sus bloqueos, rigideces, contracturas, etc. Igualmente los nueve eneatipos (tipos de personalidad o ego-tipos) que conforman el Eneagrama presentan diferentes estructuras corporales, una morfología y una coraza características con diferentes autodefensas: el carácter también se refleja en el cuerpo. 

De la misma manera que cada eneatipo tiene una estructura psicofísica (coraza muscular) característica hay posturas de Yoga cuya práctica facilita su centramiento e integración.

Es posible, que a través de la práctica del yoga se derriben los obstáculos que encarnan  cada una de las 9 pasiones de los 9 eneatipos: la ira, el orgullo, la vanidad, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la lujuria y la pereza. 

La palabra “Eneagrama” es de origen griego, ennea gramma, y significa figura de nueve lados. Alude al símbolo caracterizado por una circunferencia con nueve puntos de referencia. Sus orígenes se remontan a más de dos mil años. Es un concepto desarrollado por la corriente musulmana de los sufís. 

El eneagrama describe 9 tipos de personalidad indicando sus “luces” y sus “sombras”. Aclara las cualidades que han quedado dormidas o dañadas y muestra la manera en que eso puede recuperarse para vivir una vida más despierta y plena. Además, nos señala un conjunto de rasgos característicos que influyen en nuestro comportamiento, nuestra forma de pensar y nuestra forma de sentir. Es un itinerario de conocimientos tanto en lo psicológico, como en lo espiritual, para descubrir fortalezas y debilidades y, de ese modo, crecer.

El Eneagrama diferencia tres «energías» de las que se nutre nuestro carácter (estómago, corazón y cabeza) o tres centros (el del relacionarse o centro motor, el del sentir o centro emocional y el del hacer o centro mental). En concreto, hay tres eneatipos viscerales (8, 9 y 1), tres emocionales (2, 3 y 4) y tres mentales (5, 6 y 7).

La pasión dominante de la tríada emocional (orgullo, vanidad y envidia) es la vergüenza, la emoción predominante de la tríada visceral (ira, lujuria y pereza) es la ira y la de la tríada mental (avaricia, miedo y gula)  es el miedo. 

El yoga, como práctica de integración resulta muy benéfico como método para ir más allá del ego y profundizar en el yo esencial. Así propone asanas (posturas), mudras y mantras para equilibrar cada pasión central. 

La postura del “barco” (Navasana) se propone para la triada emocional caracterizada por músculos abdominales débiles y bloqueos en la pelvis, que es la encargada de sentir, expresar y mantener la fuerza agresiva, el contacto tierno y el estímulo sexual. 

La postura de “cara de vaca” (Gomukhasana) se propone para la tríada visceral cuya coraza muscular muestra unas caderas tensas y rígidas, que en vez de estar orientadas a la expresión y el movimiento pasan a estar en función de defensa y tensión constante. El desbloqueo de la cadera permite a los eneatipos viscerales el reencuentro consigo mismo, y también confrontar y establecer límites, y moverse activamente hacia la autosatisfacción.

La postura “ecuestre” (Ashwa Sanchalanasana) se recomienda para la tríada mental que concentra su energía en la cabeza, y se desconecta de su propio cuerpo y de sus emociones, necesidades y sentimientos. De manera que las piernas están rígidas y con poca energía y presentan un desplazamiento energético hacia el tórax y la cabeza. 

De esta forma la práctica del yoga y el autoconocimiento a través del eneagrama son dos caminos que permiten el crecimiento, el equilibrio y la integración del ser. 

REPERTORIO CLÁSICO EN EL CAPITALISMO

Por Fionna Viscido

Bailarina del Ballet Estable de la Provincia de San Miguel de Tucumán

Estudiante avanzada de Licenciatura en Psicología (UNT)

IG @ffionnaviscido



¿Cómo entender las obras clásicas dentro del sistema capitalista? ¿Podríamos pensar que el mismo incide en su alienación? Una persona sometida a constantes estímulos veloces, ¿soporta un repertorio de ópera, orquesta o ballet clásico de al menos dos horas? ¿Sucederá, acaso, una pérdida progresiva de interés en las formas de relato no inmediatas? Es importante no tomar estos interrogantes como una crítica sino como una reflexión acerca de lo que nadie se encuentra exento.

En plena época dominada por el capitalismo y el consumo, es una paradoja que los teatros se encuentren cada vez más vacíos. Mas allá de una cuestión socioeconómica, podríamos pensar que el destino de los lujos económicos ya no se encuentra destinado a pasar el tiempo en los teatros, sino a realizar una inversión, de dinero y de tiempo de ocio, en entretenimientos diferentes. La mayoría de las invitaciones al teatro, sobre todo en adolescentes y jóvenes, son rechazadas por falta de motivación, interés o presupuesto.

Sin embargo, enfocándonos en la parte de la sociedad privilegiada que aún puede permitirse ciertas inversiones en “shows” musicales y teatrales, podemos observar una elección por “lo mainstream” o bien, “lo que está de moda”. Es decir, un adolescente se encuentra mucho más interesado en escuchar música “de moda” que, a su vez, está acompañada por danza moderna. 

A partir de ello quisiera abrir las siguientes preguntas, sin intención de cerrar sus sentidos: ¿Se trataría solamente de una cuestión de gustos y una coincidencia etaria en su público? O quizás, ¿estaría esto relacionado con el capitalismo, y sus estímulos constantes, rápidos y de “fácil interpretación”? 

Byung-Chul Han en su libro “Buen entretenimiento” realiza una división del arte en dos aspectos. Por un lado, el “arte agradable” como arte de entretenimiento: un mero goce y una mera diversión. El autor nos dice que “el arte agradable solo sirve para un entretenimiento momentáneo, no da nada que pensar",

En este sentido, las nuevas letras de canciones, las nuevas formas populares de danza que, incluso, cruzan el límite con la sexualizacion de niños y adolescentes, no dan nada que pensar. Son una forma de arte que protege la línea de rapidez que propone el capitalismo, pero casi como una forma de imposición que se instala sin que el sujeto de cuenta de ello. 

Por otro lado, desde una referencia a Kant, el autor realiza esta división del “arte agradable” y del “arte bello” y nos dice: “El placer que proporciona el arte bello no es un placer de disfrute, sino de la reflexión, al que antecede un juicio distanciado sobre el objeto".

Entonces, sobre esta idea podríamos decir que “el arte agradable” es el arte mainstream o de moda socialmente impuesto, que no da que pensar y se opone al "arte bello” que necesita de un juicio del público porque está compuesto por una trama compleja que requiere interpretaciones subjetivas. ¿Qué forma de arte es favorecida por el capitalismo? 

Sin intención de cerrar sentido alguno sobre este interrogante, sostengo que “el arte agradable” se encuentra favorecido por el capitalismo en tanto proporciona un lugar de “vagancia” o bien “sin interpretación” con bailes y letras de canciones que no dan lugar a buscar otros sentidos singulares. Esto implica un resultado desfavorable y un peligro para “el arte bello”, porque es aquel que invita a pensar, a producir una interpretación propia, una comunicación que no esté previamente determinada por sentidos; una lectura singular de la danza, de la música, del cine, de las pinturas, de los libros, entre otros, en un mundo sostenido por un modelo económico que solo nos invita a consumir. ¡Qué gran esfuerzo implica, entonces, permanecer sentado durante dos horas escuchando y observando obras de repertorio complejas, como por ejemplo Wagner, o los grandes repertorios de ballet clásico de Petipa! Conlleva un esfuerzo encontrarse sentado en una sala de teatro que nos invita, por y a partir de su arquitectura misma, a sentir de una manera particular. 

Esta división funcionaría como un recurso de entendimiento y no como una aseveración que busca la cancelación del consumo sobre el arte mainstream. Por el contrario, en un mundo repleto de imperativos y deberes morales son necesarias las distracciones agradables y sin sentidos propios, que permitan la cancelación momentánea de la producción de pensamientos. El problema surge cuando dicha cancelación se vuelve total en la vida del sujeto y pasa de ser consumidor voluntario a ser consumido absoluta y totalmente por esa única forma de arte.

Si bien abrir una discusión semejante repercute en separar el arte, en bueno y malo, sería un intento absurdo pretender arribar a un significado sobre el arte. Pero esta calificación, lejos de la literalidad de las palabras “bueno” y “malo”, implica la posibilidad de pensar un poco más allá.

Según Wagner, la marca de lo bueno consiste en que “existe por si mismo” y no necesita del público. Lo bueno en su forma pura, que solo se consuma en la “obra del genio”, no se acerca a la demanda de entretenimiento. Por el contrario, lo “malo en el arte” surge de la intención exclusiva de agradar. (Byung-Chul Han, “Buen entretenimiento”)

Creo que aún en el “arte bueno” es necesario el público para que el mismo subsista en la lógica del capitalismo “que vende, y por lo que vende es bueno”. Es necesario que la gente vuelva a sentir interés por el ballet y que no sea éste el que deba adaptarse a la modernidad, porque si bien todo nuevo repertorio es un incremento, “lo clásico” no debe tomarse como “lo viejo”.

Por otro lado, creo que “lo malo en el arte” (entendiendo “malo” como lo citado anteriormente) también es necesario, porque son formas de danza y de música que pertenecen a sectores con los cuales los sujetos logran cierta identificación.

Concluyo, a partir de esta cita sobre la teoría del arte de un gran maestro y compositor como lo fue Richard Wagner, que la discusión acerca del arte bueno y malo, se encuentra vigente desde hace muchísimos años, y dudo que se llegue a una única conclusión universal. Pero, ¿no es acaso preocupante que el capitalismo, el consumo inmediato y la intención del no pensar -tanto como la de hacer arte para agradar dentro de la moda vigente- nos lleve cada vez más cerca de la aniquilación de la propia producción de sentidos?

24 HORAS

Por Laura Szwarc

@laura.szwarc 




En continua exposición. Coreógrafos constantes, bailarines: éso somos las 24 horas del día,  sabiéndolo o no: cada cuerpo, público y privado; en variaciones; en la quietud y en el  movimiento.


El cuerpo habla por nosotros. ¿Cómo, quién, dónde? Mi cuerpo, posible de ser tocado por mí y por otros, ¿dónde está?  Me envuelve, me abriga, ¿me domina? A la vez,  ¿quiénes dominan  mi cuerpo? Corporeidad/ carnalidad en permanente cambio. Sigo diciendo “mi cuerpo” a éste de ahora, que ha desplazado a aquél que balbuceaba, que aprendía a caminar; a éste de hoy, ya tan distinto…


“Yo soy otro”, decía el joven poeta Arthur Rimbaud. ¿Solo otro? ¿O múltiples otros?, le preguntaría. Porque el cuerpo me hace, me es, me tiene y, a la vez, es dominado, colonizado, según el lugar donde haya nacido, el grupo social al que pertenezca, el estudio y el trabajo que realicea; según el clima, según las miradas recibidas que nos sostienen o nos hacen caer. Así, la mirada toca. 


Al poner la palabra “tocar”, aparece lo palpable e impalpable. Puedo tocar tu mano, pero no  puedo tocar tu movimiento ni tu palabra. Sí puedo hacerlo metafóricamente: una palabra que me lastima, me hiere, me “da en el hígado”. Una frase desagradable me quiere hacer llorar, me aguanto y “me atraganto”. 


Al trabajar, los cuerpos hacen las diferencias. Quienes están trabajando en una fábrica ocho horas o más, reiterando un mismo gesto, están en esa forma de encierro. Los vendedores, sin sentarse durante horas, quietos, adquieren otro modo de moverse. Quienes están en las escuelas, docentes y alumnado, en quietud durante las horas del aula y en un desparramarse, arrojarse, en los intervalos de recreo. 


Encerrados en nuestro cotidiano. También estamos muchas veces encerrados en un puñado de prejuicios y dogmas. 


Nosotros podemos olvidarnos del cuerpo. Pero el cuerpo no se olvida de nosotros. Los cuerpos siempre son hablantes. 


Pero,  ¿qué tiene todo esto que fuimos nombrando, que ver con la danza, con el baile? Es que creemos  que somos -todos- bailarines. Solo que no estamos en estado de baile. Para ello, para reconocer los cuerpos de otro modo, es que proponemos un espacio (¿más pequeño que el mundo?); un espacio para “saber” de cada uno (de ese otro, auxiliar y semejante). Y  reconocer los objetos en el contexto que nos toca; no dejarlos en aislamiento sino construir un lazo con la posibilidad de no (solamente) ser utilizados, sino utilizar. Lograr una cohesión con las cosas y, sobre todo, una cohesión con los otros. Aceptar que el cuerpo propio se compone entre/con los otros.


Consideramos que es en el acontecer de la danza donde se puede captar la manifestación corporal y tanto en su desobediencia (a un impulso, a un mandato, a un supuesto saber) como en su desplegarse/recrearse, donde es posible alcanzar otro tiempo y espacio, una distribución “nueva” que, sin embargo, hace al reconocimiento de algo singular, el ritmo (que es como la propia respiración). 


El entrenamiento de la danza, a su vez, implica una disciplina y produce un oxímoron, dado que es una disciplina liberadora y, del mismo modo en que  repetimos los actos cotidianos, hay en el hacer dancístico una repetición de movimientos y gestos que conllevan una comprensión. No una repetición que implica hacer otra vez lo mismo, sino que eso mismo es diferente porque se le da vida cada vez.  Así, del danzar como arte escénico se produce otro oxímoron: una danza en el escenario es única cada vez, es fugaz y, sin embargo, penetrante: queda registrada en la memoria.


El cuerpo como materia danzable se amplía sobre sí y sobre los otros. Las posturas se modifican hasta acceder a otra forma discursiva. Cada parte del cuerpo, eso metonímico que hace a un todo, se afirma, se metaforiza. Esa danza gira hacia el cuerpo social y nos inscribe entre las cosas del mundo. Y es en ese “entre” donde, además de coreográficos,  los cuerpos se vuelven geografía y arquitectura.


Al bailar fluyen los cuerpos: hacen música. Comunican lo que cada uno “interpreta”, lee, ve, escucha.  Yo bailo/ tú bailas/ nosotros bailamos. En cada instante, por ejemplo: sentados en la consulta médica o al atarnos los cordones. O bien, si nos  encontramos en una manifestación, vemos personas/cuerpos caminando/brazos arriba/bocas abiertas; podríamos hacer una pausa en esa coreografía, suponer una foto.  Si luego hago un play, esa coreografía se modifica y puedo guiarla hacia otra dirección, hacia otro plano. Puedo mirar más y ver un grupo meciéndose en una patera, o (como hizo Agnès Varda) las espigadoras en las cosechas. 

El baile como una apertura de fronteras; el movimiento como una construcción de sentidos. Cada vez un suceso, un hecho de creación. Tan lejos, tan cerca, y entonces, la ampliación del concepto de baile.  El cuerpo, que de múltiples maneras es expuesto (mal o bien tratado), insiste: siempre es capaz de arte.  Así, a medida que amplía artísticamente el mundo, lo expande y se expande.


DANZA Y EMOCIONES - TALLER VIRTUAL EN JULIO



"No me interesa cómo se mueven las personas
sino aquello que las conmueve" 

Pina Bausch


DANZA Y EMOCIONES
Taller Virtual Certificado


La actividad se dirige a todas las personas que deseen adentrarse en el maravilloso legado artístico de Pina Bausch, para conocer profundamente los fundamentos de su propuesta, desde una perspectiva sociocultural y estética. 

Se otorgará certificado de participación


¿CUÁNDO?
Viernes 10, 16, 23 y 31 de julio, de 19 a 20 hs (de Argentina). En caso de que no puedas estar en los encuentros en vivo, te enviamos todo el material teórico y práctico por mail. 

MODALIDAD
Online por Google Meet. Una vez confirmada tu inscripción, te daremos acceso a nuestra comunidad en Whatsapp donde compartiremos el link de acceso a cada clase y el material de la cursada. 

FACILITA
Ana González Vañek. Bailarina, Periodista de Danza, Investigadora y Docente en Artes Escénicas. Licenciada en Comunicación Social. Fundadora y Directora de Danza & Comunicación. Premios Teatro del Mundo.

INTERCAMBIO
  • Todos los países: 30 usd. PayPal. Abona AQUÍ
  • Argentina: 30.000 ars. Transferencia en alias: danzaycomunicacion (sin acento)
Una vez realizado tu pago, envíanos el comprobante junto con tu nombre, apellido y mail para confirmar tu inscripción, por Whatsapp: +549 113 687 3237 


¡HASTA MUY PRONTO!

Danza & Comunicación
Premios Teatro del Mundo

DANZA Y ESCRITURA - TALLER VIRTUAL EN JULIO


"La escritura es la única manera de hacer eterno lo efímero"

Isabel Allende

DANZA Y ESCRITURA

Taller Virtual Certificado

La actividad se dirige a amantes de la palabra en movimiento en todos los países, que deseen conocer los más bellos recursos discursivos, estéticos y estilísticos favorables al desarrollo y perfeccionamiento de su escritura sobre danza y artes del movimiento. 
Asimismo, el taller ofrece un espacio para la comprensión profunda sobre el arte más bello y más necesario, como una práctica plausible de resignificación permanente, a través de la palabra escrita.
Son bienvenidas personas de todas las edades, sin requisitos. 


Se otorgará certificado de participación


¿CUÁNDO?

Jueves 9, 16, 23 y 30 de julio, de 19 a 20 hs de Argentina

MODALIDAD

Online por Google Meet. Los encuentros no quedan grabados. Una vez confirmada tu inscripción, te daremos acceso a nuestra comunidad en Whatsapp donde compartiremos el link de acceso a cada clase y el material de la cursada. 

FACILITA

Ana González Vañek. Bailarina y Coach Corporal. Periodista Cultural y Licenciada en Comunicación Social. Fundadora y Directora de Danza & Comunicación. Premios Teatro del Mundo.

INTERCAMBIO

  • Todos los países: 36 usd. PayPal. Abona AQUÍ 
  • Argentina: 30.000 ars. Transferencia en alias: danzaycomunicacion (sin acento)
Una vez realizado tu pago, envíanos el comprobante junto con tu nombre, apellido y mail para confirmar tu inscripción, por Whatsapp: +549 113 687 3237 


¡HASTA MUY PRONTO!

Danza & Comunicación
Premios Teatro del Mundo

ESCRITURA CREATIVA - TALLER VIRTUAL EN JULIO

 


"Escribo porque no puedo evitarlo"

Charlotte Brontë



ESCRITURA CREATIVA

Taller Virtual Certificado

La actividad se dirige a amantes de la palabra escrita en todos los países, que deseen conocer los más bellos recursos discursivos, estéticos y estilísticos, favorables al perfeccionamiento de su escritura con fines artísticos, creativos y/o publicitarios.

Asimismo, el taller propone un espacio para la indagación personal y el autoconocimiento, a partir de ejercicios, pautas y consignas hiladas poéticamente con sus respectivas fuentes de inspiración.

Son bienvenidas personas de todas las edades, sin requisitos.

Se otorgará certificado de participación


¿CUÁNDO?

Miércoles 8, 15, 22 y 29 de julio, de 19 a 20 hs de Argentina

MODALIDAD

Online por Google Meet. Los encuentros no quedan grabados. Una vez confirmada tu inscripción, te daremos acceso a nuestra comunidad en Whatsapp donde compartiremos el link de acceso a cada clase y el material de la cursada.

FACILITA

Ana González Vañek. Bailarina y Coach Corporal. Periodista Cultural y Licenciada en Comunicación Social. Fundadora y Directora de Danza & Comunicación. Premios Teatro del Mundo.

INTERCAMBIO

  • Todos los países: 30 usd. PayPal. Abona AQUÍ
  • Argentina: 30.000 ars. Transferencia en alias: danzaycomunicacion (sin acento)
Una vez realizado tu pago, envíanos el comprobante junto con tu nombre, apellido y mail para confirmar tu inscripción, por Whatsapp: +549 113 687 3237 


¡HASTA MUY PRONTO!

Danza & Comunicación
Premios Teatro del Mundo

LA VERDAD PURA DEL CORAZÓN FLAMENCO

Por Nadia Bermúdez 

IG @nadia_b.t  


Bailar flamenco es navegar hacia el alma, al mismo tiempo que entiendes que tienes que ir reconstruyendo un barco que ni siquiera sabías que hacía aguas. Es un proceso tan nutritivo, que cuando los movimientos de tu cuerpo, poco a poco, van teniendo sentido y adaptándose al compás, te revelan una verdad mística... porque ellos siempre han estado dentro de ti, bloqueados.

El flamenco se aprende mientras te permites sentir todo lo que te muestra el agua clara en la que te reflejas. La técnica crea los cimientos de una construcción privada e íntima que proyecta todas esas fortalezas que un día dudaste poseer, y así avanzas, no solo en el camino de la danza, sino también en tu forma de sentir la vida.

El flamenco modifica las estructuras de las emociones dirigidas a una misma, y restablece un sistema interior que, a veces, ha estado sujeto a patrones limitantes, sometido a conceptos propios que no eran reales. Y eso, curiosamente, se evidencia en las propias dificultades o en las habilidades que desarrollamos a lo largo del aprendizaje. Algunas de nosotras sentimos una dificultad enorme al intentar mantener una correcta posición corporal; en interiorizar una coreografía, elevar los brazos, o actuar frente al público, lo que puede traducirse en el sostenimiento de creencias restrictivas, como el no merecimiento. Otras, en cambio, disfrutamos de una habilidad natural para interiorizar el compás, asimilar las emociones de la música y hacerlas propias, o para un buen funcionamiento de los movimientos de los pies. Y es aquí donde se pone en marcha un sistema interno en el que las habilidades se potencian, al mismo tiempo que se superan las dificultades, y comienzan a desencriptarse las fortalezas que ya habitan dentro de nosotras.  

Al bailar, las almas comienzan a brillar, a seducir, a reirse a carcajadas, a bromear, pero también se oscurecen, se llenan de humo, gritan, lloran, estallan, y todo construye esa verdad frente al espejo, a la que el cuerpo puede dar forma a través de los movimientos de los brazos, los pies, la cabeza, los hombros y hasta los músculos de la cara, manifestando aquello que no tiene forma por sí mismo. Es el alma ofrecida. 

Cuando bailamos, estamos conectando el cuerpo con aquello que somos dentro de nuestro propio universo, de manera bidireccional; es decir, bailamos lo que somos y somos lo que bailamos, por lo que se podría decir que los movimientos están creando nuevas verdades que, al mismo tiempo, crean nuevos movimientos, por lo que el crecimiento personal se convierte en un ser vivo con fuerza propia para fijar mejores realidades dentro de nuestras profundidades. Y todo este ejercicio se traslada a la cotidianeidad de la vida de una manera orgánica, que hace que caminemos más erguidas, que seamos conscientes de nuestras capacidades, o que ocupemos el espacio que nos pertenece sin culpa. 

La música y su poder sanador, es el conducto por el que el flujo de las emociones nos energiza y activa espacios internos que iluminan elementos que han estado ocultos. Porque el flamenco canta oscuro y luminoso, entre sombras y luces, de noches y mañanas. Canta entre las prendas tendidas al sol, olor a café, brisas de primavera, hogueras en noches frías, pañuelos llenos de lágrimas y humo de tabaco.

Escuchar las letras de los diferentes palos, que se ajustan a cada momento de la vida, y atreverse a transitar por todo lo feo, lo agónico, la muerte, la desesperanza, el anhelo y el dolor, y también dejarse encender por la lumbre de la pasión, el amor, el jaleo y la alegría, nos devuelve una materialidad que, a veces, no entendemos, y que camina entre la Seguiriya y la Rumba; entre el Fandango y la Bulería; entre el Martinete y el Garrotín; entre el ayer y el mañana. Esas letras hablan de mí, de ti, porque los pellizcos en el alma los sentimos todos.

Últimamente pienso que el flamenco es enamorarse: sufrir ausencias, provocar risas, soñar roces, llorar desengaños, gritar desconciertos, buscar gestos, abrazar soledades, encontrar caricias, morir por el beso, excitar el deseo, beberse los miedos del otro, y charlar con los propios demonios. Porque el amor, propio y a otros, está presente en el baile como luz y como sombra. Como fuego, como brasa, como ascua, como humo, y como ceniza.

Y es una llave que no abre ninguna puerta, ninguna caja, ninguna cancela. Abre el alma, le levanta el castigo y la trae de vuelta, porque un cuerpo no funciona sin su alma. El cuerpo al que le arrebatan el alma no responde, no habita el mundo, porque sus engranajes están atascados de imposiciones y exigencias. El flamenco, abre todas las ventanas y te preguntas: ¿qué hago yo con tanta luz? ¿qué hago yo con tanto aire?

Sencillamente, vivir. Bailar flamenco es vivir.

EL CAMPO INVISIBLE DE LA DANZA-VIDA

Por Karla Maldonado

IG @karlamaldonado.n



Nuestro ser espiritual es una parte de nosotros que está ahí desde el primer momento en que llegamos a este mundo, pero solo algunos llegan a establecer contacto con él a lo largo de su vida.

La primera vez que toqué esta parte de mí, tan invisible y clara al mismo tiempo, fue hace aproximadamente diez años, cuando aún era una niña. Por azares del destino, o caminos ya escritos, a los trece años comencé a entrar en contacto con información relacionada con la espiritualidad: corregir errores de vidas pasadas, sanar nuestro linaje, descubrir nuestro propósito en esta reencarnación y tener la oportunidad de elegir diferente en esta vida.

Mi vida, a partir de ese momento, cambió por completo, y la manera en que eventualmente vi el mundo ya se encontraba, por default, con los lentes de la espiritualidad.

Hoy sé que todo es correcto y perfecto, pero también pienso que recibir aquella información a tan temprana edad hizo que mi sensibilidad se potenciara progresivamente y, paralelamente, surgieran más y más preguntas difíciles de responder:

¿Cuál es mi propósito de vida? ¿Por qué elegimos reencarnar como almas? Y, quizás la que más me ha acompañado durante muchos años: ¿Qué me hace querer quedarme en la Tierra, si solo es pasajera?

Durante mucho tiempo no pude responderlas.

Hoy ya puedo disfrutar de encontrar las respuestas, pero he de compartir que hubo un momento en mi vida en que no fue así. Sin embargo, una de las razones más importantes para responder aquellas preguntas llegó casi al mismo tiempo en que surgieron aquellos signos de interrogación, aunque no fue hasta años después que pude verlo y reconocerlo. Así llegó la danza a mi vida: primero cautivándome en forma de danzas urbanas, para después mostrarme el mundo de la danza contemporánea, el jazz y el ballet. La danza ya no era solo danza, sino una entidad con la que establecí amistad y amor, y que con los años me llamaba a profundizar cada vez más, hasta integrarse como parte de mi cosmovisión.

El resto es historia que aún sigo escribiendo. Elegí dedicarme a la danza y hubo un tiempo en que me sumergí en la búsqueda de la conexión entre mis dos grandes pasiones. Busqué, investigué, pregunté a muchas personas, hasta que me di cuenta de que no había nada que buscar.

La danza es espiritual. La danza es espiritualidad por sí misma.

No hay hilo negro que encontrar. La espiritualidad ya está ahí, en el preciso momento en que hacemos danza, y surge de manera natural en aquello que sentimos, movemos y danzamos, de maneras tangibles e intangibles, paradójicamente. Sin embargo, existe un camino para quienes deseamos no solo sentirlo, sino ver, con el ojo del corazón, la espiritualidad de danzar. Yo lo he llamado el campo invisible de la danza: ese espacio en el que sucede la magia, todo aquello que no podemos ver ni tocar, pero sí percibir, como la música, los pensamientos, la intuición, la imaginación, las dramaturgias y todo lo intangible que se manifiesta en el mundo físico a través del cuerpo del bailarín.

Sin duda, la danza no solo mueve al cuerpo, sino que mueve más allá de lo que podamos imaginar o tocar. Es una entidad antiquísima que ha acompañado a los humanos por miles de años, casi como un ancestro, con una sabiduría oculta y a la vez disponible para quienes estén dispuestos a recibirla. Y yo me encuentro seducida por estos misterios que suceden más allá del movimiento.

No voy a mentir: el camino ha sido, muchas veces, tortuoso. Me he perdido muchas veces, pero también me he encontrado en todas ellas y siempre he aprendido algo nuevo. Aún me encuentro en ese estado insaciable y apasionante de querer saber más acerca de la danza, la espiritualidad, lo invisible y el porqué de la vida. Pero ahora, más que una limitación, son una motivación para seguir adelante recolectando anécdotas. Si de algo estoy segura, es de que no existe una sola respuesta, sino muchísimas, y que han llegado y llegarán en el momento indicado, como dice el proverbio zen:

"Cuando el alumno está listo, el maestro aparece."

Mientras tanto, ¿por qué no disfrutar los gozos que nos ofrece la danza-vida?


DANZAS DE ISADORA DUNCAN - TALLER ONLINE

 

"Yo no he inventado mi danza, existía antes que yo.

Pero dormía, y yo la he despertado"

Isadora Duncan



A pedido de ustedes y gracias a todo lo compartido en nuestras Tertulias ISADORA, hoy tenemos la alegría de abrir este nuevo espacio para que amantes de Isadora en todos los países puedan acceder a las Danzas de Isadora Duncan, respetando su enfoque único, desde una perspectiva integral.

Considerando las características de la dinámica online, nos centraremos en los aspectos fundamentales de la Técnica Duncan, para que puedas incorporarlos en tu arte y en tu vida.

Facilita: Ana González Vañek. Bailarina y Profesora de Danzas, Coach Corporal, Investigadora en Artes del Movimiento, Periodista de Danza especializada en el legado de Isadora Duncan.

DÍA Y HORA
Todos los miércoles de 19 a 21 hs (de Argentina) por Google Meet. Se realizará la inscripción con un mínimo de 4 clases. La actividad comienza el miércoles 17 de junio.

INTERCAMBIO
Envíanos tu país de residencia para conocer los detalles y recibir un beneficio exclusivo para la comunidad de Danza & Comunicación. Puedes contactarnos por mensaje directo en nuestras redes, o bien por Whatsapp:011 15-3687-3237

Te esperamos 🌹


Escuela de Danza
Danza & Comunicación
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