LA MISIÓN DE ISADORA - UN EBOOK DE DANZA


"La humanidad entera debería bailar. Es inútil que se interpogan

quienes aún no lo han comprendido"

Isadora Duncan


LA MISIÓN DE ISADORA es un libro digital editado por Danza & Comunicación donde conocerás profundamente el valioso legado de nuestra inolvidable Isadora, así como también sus amorosos anhelos para nuestra humanidad, que exceden ampliamente al mundo de la danza para convertirse en dignos de ser apreciados por la sociedad en general.

Lo recibes en tu mail, en formato PDF descargable y con calidad de impresión. 

VALOR Y FORMA DE PAGO
7 USD - PayPal. Abona AQUÍ

Una vez realizado tu pago, envíanos el comprobante por Whatsapp, junto con el mail donde recibirás el material: wa.me/5491136873237


PERIODISMO DIGITAL - TALLER PRESENCIAL EN BUENOS AIRES

PERIODISMO DIGITAL

Especializado en Moda y Cultura



Te invitamos a conocer las herramientas fundamentales para comunicar moda y cultura de manera profesional, en el contexto digital actual. 

A lo largo de 4 encuentros mensuales de una hora y media, te brindaremos los mejores recursos teóricos y prácticos para el desarrollo de tu práctica periodística especializada, en un espacio de cálido intercambio en el barrio de Belgrano, Ciudad de Buenos Aires.

Son bienvenidas todas las personas (sin requisitos) que se interesen por las artes y expresiones culturales, así como también por el diseño de indumentaria, la moda y la cuestión estética.


​​OBJETIVOS

  • Entender la necesariedad de un periodismo digital específico y especializado, en el marco más amplio de la comunicación social 

  • Incorporar recursos y herramientas para llevar a cabo una lectura comunicacional de las distintas expresiones culturales y la moda, entendida como elemento constitutivo de las mismas

  • Acceder a los conocimientos periodísticos fundamentales para difundir, promover y comunicar profesionalmente moda y cultura

  • Favorecer el desarrollo de habilidades para una comunicación sólida y efectiva de las manifestaciones culturales y la moda

  • Contribuir al desarrollo y difusión de las artes y la moda, entendidas como prácticas culturales fundamentales en la construcción del imaginario colectivo

  • Diseñar tu propio medio de comunicación digital, especializado en artes y/o en moda


MODALIDAD

•Prsencial

-Viernes de octubre, de 19 a 20.30 hs

Se otorgará certificado de participación 


¿QUÉ RECIBIRÁS?

-4 módulos completos con los contenidos teóricos y prácticos desarrollados en cada encuentro

-Certificado de participación oficial y personalziado


IMPARTEN

Ana González Vañek: Bailarina, Periodista de Danza y de Moda, Licenciada en Comunicación Social. Editora de la Revista Danza & Comunicación (2006-2026). Premios Teatro del Mundo

Carolina Granda: Bailarina, Diseñadora Gráfica e Ilustradora


LAS PAREDES DEL SALÓN UNA VEZ ME DIJERON

Por Karla Maldonado

IG @karlamaldonado.n 







Ahora me imagino a mí misma entrando de nuevo

en aquel altísimo salón de danza,

decorado con cálidos candelabros en su techo

y unos hermosos vitrales en sus paredes.


La luz de un nuevo día pasa a través del vidrio de colores.

Sus luces siguen iluminando el salón

con colores arcoíris proyectados en la oscuridad del linóleo,

como si hubieran decidido poéticamente hacerlo en el negro.


Aquel que fue alguna vez un cuartel militar,

hoy sigue conteniendo creatividad,

solo que diferente en su expresar.


Me imagino de nuevo, entrando en ese salón que parecía de ensueño.

Pero ahora ya no hay pies saltando en el acolchonado linóleo.

Ya no hay mochilas que se yerguen cabizbajas sobre la pared.

Ya no hay puertas ni ventanas abiertas.

Ni alguien que escuche el canto de las palomas o los pasos andar.


Sin nadie dentro, el espacio pesa más.

Los instrumentos esperando tocar

y el salón diseñado para bailar.


Pensamos que los únicos beneficiados de la danza somos los seres humanos,

¿pero y si no?

¿Y si las paredes amaban escuchar la música?

¿Y si las plantas disfrutaban y gozaban bailar con nosotros?


Y nosotros, tan inocentes,

ignorando que cuando una clase de baile termina,

también termina para el espacio que lo albergó y lo sostuvo:

las columnas que sostuvieron el techo,

el linóleo que amortigua,

y las luces que iluminan.


Así, quizás deberíamos aprender de los espacios.

Esos que no se resisten a nada

y que fluyen con la llegada y la partida de nuevas personas.

Algunos se ponen tristes, sí.

Pero solo a algunos les hace falta un poco de vida

para contagiarse y renacer.


LA PERFECCIÓN DE LA VIDA

 

Ana González Vañek - Rosedal de Buenos Aires


14-09-2026

Hoy abro DIARIOS DE DANZA con una breve pero necesaria reflexión para introducir algunos pensamientos que he desarrollado a lo largo de todos estos años de trabajo e investigación sobre las dimensiones física, mental, emocional y espiritual del ser humano.

El cuerpo humano es sano por naturaleza.

¡Pero qué enunciado tan desafiante! ¿Cómo expresarlo por fuera de los entornos donde cocreamos nuestras prácticas artísticas, sin encontrar resistencia por parte de las mayorías?
Algunos mandatos (en realidad todos, pero estoy aprendiendo a ir de a poco), insisten en debilitar y enfermar el cuerpo, a través de la incorporación (literal) de conceptos que lo alejan de su fuerza vital.
Desde nuestro nacimiento a una cultura, el mundo tal como lo conocemos, se sostiene en las palabras que le dan forma, lo construyen y lo reproducen. Reproducción es una palabra clave, y la retomaré más adelante para oponerla a creación cultural, que es lo que nos permite hacer -¡entre tantas otras cosas- la danza.
Sueltas, las palabras son pura materialidad vacía que se colman del sentido colectivamente construido... únicamente, cuando el mismo no es puesto en cuestión.
¿Por qué no elegir, entonces, las palabras del mundo que anhelamos y abandonar el uso de todas las demás?
La vida humana es eterna porque es precisamente eso: VIDA. Y el cuerpo, que no es objeto del pensamiento sino más bien, todo lo contrario, es el medio expresivo para lograr la perfección de la vida.
Todo lo demás NO es real.

¿POR QUÉ HABLAR DE ESTÉTICA CUANDO HABLAMOS DE DANZA?

Por Luisa Martínez Saldarriaga

IG @lademiradaencantadora




A la danza la he vivido, la he experimentado, la he estudiado, la he olvidado, la he amado y me he peleado con ella unas cuantas veces; pero apenas ahora empiezo a pensar en ella y, aún más importante, desde ella: porque sí, resulta que ambas cosas son diferentes. 

En el último tiempo he aprendido que una cosa es sentarse a analizar la manifestación artística desde afuera, con separación y haciendo distinción entre el bailarín y el espectador, entre la puesta en escena y “la vida real”, como si el arte -cualquier tipo de arte- no hiciera ya parte esencial de la vida misma; y otra cosa muy distinta, es reflexionar sobre su presencia en la experiencia humana con la intención de acortar esa barrera.

La danza funciona de igual manera como causa y efecto de la sociedad y, como tal, es inevitable reconocer su carácter transformador en aspectos relacionados con la cotidianeidad; y es que, ¿qué hay más cotidiano que la estética? ¿O crees que es posible vivir una vida plenamente humana sin ella? Y cuando digo plenamente humana, a lo que me refiero es a la capacidad de habitar la emoción, que es el puente entre el mundo interior y el exterior, conectándonos con aquello a lo que la estética realmente nos incita: a ampliar nuestra capacidad de percibir.

Pero entonces, ¿qué percibimos de la danza? ¿Qué miramos cuando miramos bailar? Solo observamos la coreografía, la técnica, el cuerpo en movimiento; o de manera muchas veces súbita e inconsciente, logramos también captar otra información a través de las emociones, de la interacción entre quienes bailan o de códigos estéticos no sonoros como la escena y el atuendo; elementos que, incluso antes de iniciar la melodía, ya nos comunican una energía y un género musical, llevándonos, incluso, a viajar en el tiempo-espacio hacia diferentes épocas o zonas geográficas, reales o imaginadas. 

De modo que empezamos a hacernos preguntas como: ¿Qué es la estética? ¿Cómo se ve un cuerpo cuando baila? ¿Es posible tocar la danza? ¿Qué queda de ella cuando el movimiento cesa?

Algunas palabras se repiten en la cotidianeidad con tanta frecuencia y ligereza que las incorporamos en nuestro vocabulario habitual con naturalidad y dejamos de preguntarnos qué significan realmente; estética, es una de ellas.

Solemos usarla para referirnos a algo visualmente agradable —bonito— como un vestuario bien logrado, un escenario armonioso, una combinación de colores que funciona, un estilo reconocido y alusivo a cierta época o tendencia, en algún área del diseño o de las artes.

Decimos que algo “es estético” cuando es aceptado masivamente o cuando nos gusta cómo se ve de manera individual. Y aunque todo ello está relacionado con la estética, lo cierto es que también se queda corto.

La estética, de manera más amplia, estudia la belleza, el arte y la experiencia sensible. Se pregunta por aquello que experimentamos cuando algo nos conmueve, nos atrae, nos parece bello e incluso, cuando nos resulta extraño o nos incomoda. No se ocupa únicamente de lo que vemos sino también de cómo percibimos y de lo que hacemos con ello.

Para el filósofo alemán Alexander Baumgarten, conocido como el fundador de la estética moderna, “es la ciencia del conocimiento sensible.” Más que reducir la experiencia estética a decidir si algo es bello o no, esta idea nos invita a preguntarnos cómo conocemos y experimentamos el mundo a través de los sentidos.

Desde este punto de vista, nos es posible cambiar el enfoque de la mirada, moviéndola desde la obra como punto de partida para dirigirla hacia la vivencia, tanto del observador como del artista, haciéndolos a ambos participantes activos y correlacionados de dicha construcción estética y, por ende, también creativa… ahora, cocreativa.

Es precisamente por esta dimensión sensible y experiencial que tiene sentido hablar de estética al hablar de la danza. Cuando danzamos, se generan sensaciones tanto en el bailarín como en su público. Incluso cuando no hay una audiencia, existe un espectador, y esto sucede aunque los ojos que miren lo hagan a través del espejo -porque pertenecen al artista mismo-, ya sea que esté practicando, disfrutando, calificándose o, simplemente, habitando su propio arte: su manera creativa de existir.

Hay estética en la danza porque antes de preguntarnos si alguien baila bien, sucede algo entre ese cuerpo en movimiento y nuestra mirada. Vemos una silueta, una manera de ocupar el espacio, una velocidad, una pausa, un gesto. Percibimos un vestido que se abre al girar, un pelo que acompaña el movimiento, un tocado, un maquillaje artístico o la ausencia de él, unos pies descalzos o unos zapatos de tacón, una determinada combinación de colores. Escuchamos la música pero también vemos cómo el sonido se mimetiza con un cuerpo; en ocasiones, incluso, vemos a varios cuerpos trenzando las fronteras del espacio y fundiéndose entre sí, convirtiéndose en uno con la ocasión y con todo lo que la ocupa en ese preciso, pasajero y eterno momento.

La estética, en la danza como en el mundo, está íntimamente asociada al contexto. Un vestido de lentejuelas y medias veladas puede parecernos perfectamente natural en una competencia de salsa y completamente fuera de lugar en un círculo de danza ritual. Un tutú puede ser inseparable del ballet, mientras que unos pantalones anchos pueden resultar casi inevitables cuando pensamos en ciertos estilos urbanos. Unos zapatos de tango cuentan algo antes de que la pareja dé el primer paso, mientras los pies descalzos son para el bailarín de danza contemporánea un medio ineludible para conectarse con su arte.

Nada de esto ocurre por casualidad y, cuando comprendemos esta naturaleza intrínseca, presente en las artes y en la existencia misma, estamos aprendiendo a mirar de una forma más auténtica y profunda. Porque hablar de estética cuando hablamos de danza es aprender a prestar atención, y prestar atención cambia aquello que percibimos ya que amplía nuestro rango de captación y enriquece nuestra forma de integrarlo en la vida individual y colectiva.

DANZA Y MODA - TALLER VIRTUAL CERTIFICADO



"La moda es arte en movimiento"

Carolina Herrera



DANZA Y MODA
Taller Virtual Certificado

Se otorgará certificado de participación



DESCRIPCIÓN
Si te interesas por la moda, el diseño de indumentaria y su gran relevancia en la comunicación cultural, te invitamos muy especialmente a ser parte de una actividad diseñada para amantes de la cuestión estética, en la danza y en la vida cotidiana.


MODALIDAD
Online por Google Meet. Una vez confirmada tu inscripción, te invitaremos a nuestra comunidad en Whatsapp donde compartiremos el link de acceso a cada clase.


¿CUÁNDO?
Martes 6, 13, 20 y 27 de octubre de 19 a 20 hs (de Argentina). Los encuentros no se graban. Si no pudieras estar presente en los mismos, te enviaremos el taller en su versión digital vía mail.


DOCENTE
Ana González Vañek. Bailarina, Periodista de Danza y de Moda. Investigadora y Docente en Artes Escénicas. Licenciada en Comunicación Social. Editora de la revista Danza & Comunicación (2006-2026). Premios Teatro del Mundo.

VALOR Y FORMA DE PAGO

Contáctanos por Whatsapp para conocer los detalles: wa.me/5491136873237

LA DANZA DESDE LA LOGOTERAPIA

Por Fionna Viscido

IG @ffionnaviscido




La danza ¿tiene un sentido?

La logoterapia es una psicoterapia desarrollada por el neurólogo, psiquiatra y filósofo Víctor Frankl, que busca el significado vital en momentos cruciales y de vacío existencial. Es una terapia existencialista y con base filosófica. 

¿Cómo podríamos pensar la danza desde la misma?

En “Asumir lo efímero de la existencia”, Frankl nos habla de la búsqueda del sentido de la vida como motor de deseo, aún en una sociedad en la que se valora mucho más el sentido de la utilidad que el sentido y el valor de la vida por fuera de la utilidad. Nos dice que “el ser humano tiene la capacidad de transformar una tragedia personal en un triunfo, de crear un logro a partir de un sufrimiento en el plano humano” (…) ”y ese es el contenido de una teoría del sentido que apunta terapéuticamente contra el vacío de sentido, contra ese abismal sentimiento actual de falta de sentido."

A partir de esta cita, quisiera remarcar que la danza ocupa un lugar donde, en un mundo repleto de hostilidad en el contexto del capitalismo y el “ser útil”, aún puede haber un sentido, más allá de este sistema. Por ejemplo, las infancias pueden encontrar un sentido lúdico en la danza e imaginar que “su cuerpo es una hoja a la que mueve el viento”, fuera de las pantallas y el sentido de utilidad que esta sociedad les impone desde edades absurdamente tempranas. 

Frankl nos habla de buscar el sentido de la vida en el humor y la imaginación como herramienta de supervivencia. La danza sin las mismas no podría poseer un sentido en sí. Un rol de un personaje sin imaginación, realizaría tan sólo movimientos en secuencia; y un bailarín sin humor en medio de todo lo que debe soportar, sería un bailarín abolido por el sistema.

El autor nos dice también: “hace un momento hablaba de la posibilidad de realizar un sentido. Tales posibilidades deben llevarse a efecto, realizarse. Y esa es la tarea del ser humano en cada situación vital concreta. Pero una vez que esas posibilidades han sido realizadas, una vez que hemos convertido en realidad una de esas posibilidades, porque resulta que con una vez es suficiente, entonces ya lo hemos hecho de una vez para siempre. Porque eso queda ahí, eso nadie va a poder deshacerlo; nadie lo va a poder borrar.”

Encontrar un sentido en la danza no equivale a no sufrir por la misma. Al contrario. Encontrar un sentido en un arte, y que ese arte sea una forma de vida, es uno de los sufrimientos más grandes que tiene el ser humano, porque deposita no solo su amor sino todo su resto y su malestar en ese mismo arte. Paradójicamente, la danza implica usar el cuerpo, y muchas veces, lo que hay de ese cuerpo no es más que resto. Entonces, ¿cómo damos un sentido a la danza sin que éste se encuentre contaminado por el mero sentido de la utilidad?

Quizás, y por más difícil que nos resulte, encontrar el sentido de la danza lejos de la utilidad del cuerpo sea una utopía. Pero podríamos acercarnos a la misma si abrimos interrogantes acerca de su sentido. Interrogantes que nunca cierren. Porque una vez que lo hagan, el cuerpo dejará de buscar sentidos nuevos, y con esto, nuevas formas de imaginar y hacer arte. Una vez que el bailarín encuentre ciertos sentidos y los transfiera a su danza, nadie podrá borrarlos. De ahora en más, solo podrá expandirlos, sobre la danza y, por lo tanto, sobre la vida.

La logoterapia nos enseña que, aún no pudiendo modificar las cosas que nos suceden, sí podemos modificar cómo tomarlas y qué hacer con ellas. Quizás, el sentido de la danza sea hacer arte con aquello que nos duele para que aquello, en un sentido simbólico, no nos mate.

INQUIETA OLEADA DE EMOCIÓN

Por Luisa Martínez Saldarriaga

IG @luisaencantadora


Fuente - Pinterest


¿De qué manera te expreso mi lamento?

Si aquí estoy, envuelta en el color de mi sangre; ésa que haces apresurar en torbellinos dentro de mí, y tú solo ves mi cuerpo.

¿De qué forma debo moverme para agitar tus mareas?

Si convertirme en flor a cada paso, con el único objetivo de proveerte belleza, no parece suficiente.

Entonces, te regalo mi coraje; el coraje de las espinas que brotan de mi arte.

EL LENGUAJE SECRETO DEL ALMA

Por Karla Maldonado

IG @karlamaldonado.n 


Fotografía - Evgenij Abu



El arte ha sido uno de los objetos de estudio del ser humano durante siglos. Las distintas formas de expresión han cautivado a miles de personas, llevándolas a reflexionar, contemplarlas, investigarlas y profundizar en el porqué de su existencia. No importa si consideras que eres una persona artística o no; el arte ha llegado de una manera u otra a tu vida desde que eras pequeña o pequeño.


Entre todas las formas de expresión artísticas tan auténticas existen distintos tipos de clasificaciones: están las artes literarias, las musicales, las visuales, las plásticas y las artes vivas. Estas últimas son llamadas así porque ocurren en el aquí y el ahora, siendo fundamental la presencia física y el contacto directo entre el artista y el público. Hoy, en este artículo, profundizaremos en la danza, arte viva que destaca por su singularidad y belleza.


La danza, por definición, es el arte de mover el cuerpo de forma rítmica y expresiva, por lo general con música, para comunicar sentimientos, contar historias o celebrar tradiciones. Esta disciplina ha acompañado al ser humano desde hace miles de años, naciendo como una manera de invocar rituales, hacer celebraciones, o generar conexión e integración en las comunidades. Con el paso de los años y las especializaciones, esta disciplina se fue afinando y evolucionando, pero nunca perdiendo su verdadera esencia y propósito: ser un vehículo de expresión para el alma y el cuerpo, y de conexión con el otro. Una ventana para expresar lo que sucede dentro de nosotros, o nuestro pincel para pintar sobre el lienzo en blanco que es el escenario físico o simbólico. Como dijo alguna vez Martha Graham, bailarina famosa conocida por su técnica Graham: "La danza es el lenguaje secreto del alma."


Con el tiempo, la danza se ramificó y nacieron distintas disciplinas y técnicas que hoy en día conocemos mundialmente, como por ejemplo el ballet, el jazz, las danzas urbanas, los ritmos latinos o la danza contemporánea, por mencionar algunas. Cada una de ellas, aunque se une por el cuerpo y el movimiento, nació por distintas necesidades y contextos de época, y si las pruebas, encontrarás distintas versiones de ti que cada danza requiere.


Pero, ¿es necesario aprender una técnica de danza para bailar? La respuesta es no. Cualquier persona puede bailar, sin necesidad de aprender una técnica, pues la esencia de la danza no consiste en ser perfecta, sino en conectar y expresar. Sin embargo, si existe una llama dentro de ti que se despierta con alguna disciplina o técnica, sugiero que la sigas. Cada una de ellas será como aprender un idioma nuevo, donde las palabras y la gramática te permitirán expresarte en ese lenguaje y comunicar distintas cosas, conforme lo requieras. Así como con los idiomas: el español o el francés los puedes usar para cuando quieras decir algo romántico, quizás el alemán cuando quieras expresar tu furia, el inglés cuando quieras ser entendido universalmente, o el portugués para una ocasión específica. Así pasará con la danza: hables o no hables el lenguaje, conocerlo te dará las herramientas para entenderlo y conectar con distintas personas. 


Quizás nunca hayas pensado en tu cuerpo como un idioma, ni en el movimiento como una forma de decir lo que las palabras no alcanzan. Pero ahí está, esperando. Porque si la danza es, como decía Martha Graham, el lenguaje secreto del alma, entonces cada persona ya lo lleva consigo, aunque no lo haya hablado nunca. Así que, ¿por qué no elegir bailar el día de hoy? 


DANZA Y MODA - CURSO ONLINE CERTIFICADO



"La moda es arte en movimiento"

Carolina Herrera


MODA Y ESTÉTICA EN LA DANZA
Curso Online Certificado

Se otorgará certificado de participación



DESCRIPCIÓN

Si amas la danza, te gusta la moda y te interesas por el vínculo entre ambas prácticas, te invitamos a adquirir este hermoso curso online certificado, donde podrás conocer profundamente el lenguaje estético de la danza y su importancia como elemento constitutivo del imaginario colectivo.

Además te brindaremos los mejores y más bellos recursos para comunicar danza y moda de manera efectiva.

MODALIDAD

•Online 

-Se envía el material por correo electrónico

-Acceso al mismo de por vida

•Certificado de participación oficial y personalizado

Si deseas recibir tu certificado (opcional) será necesario que nos envíes las actividades realizadas para proceder a su evaluación

¿QUÉ RECIBIRÁS?

3 módulos con contenidos teóricos y prácticos detallados

Los mismos contienen:

•Bibliografía especializada en Danza y Artes del Movimiento

•Bibliografía especializada en Cuestión Estética

•Conceptos clave de Comunicación Cultural 

Materiales sobre Historia y Evolución del vestuario en el Ballet y otros géneros de danza​

•Materiales sobre Industria Cultural y la importancia de entender a la Danza en este marco

•Ejemplos publicitarios, gráficos y audiovisuales, del vínculo entre Danza y Moda

•Descripción detallada de los géneros periodísticos ideales para abordar ambas prácticas

•Artículos periodísticos sobre Danza y Moda

Documentos con actividades prácticas e integradoras cuya realización es opcional

Asistencia personalizada cuando así lo requieras 


MÁS INFORMACIÓN

Contáctanos por Whatsapp para conocer los detalles: wa.me/5491136873237