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LUCERO DÁVILA: BAILAR TE CONECTA CONTIGO Y CON EL MUNDO

Por Ana González Vañek

IG @danzaycomunicacion


Conocer a tantos artistas y creadores en artes escénicas, es una de las satisfacciones más grandes que me brinda mi amada profesión. Tal es el caso de Lucero Dávila, de Perú, quien ha nutrido con su hermosa escritura nuestra publicación, poniendo de manifiesto sus valores y calidad humana en todas las áreas de su trabajo. Lucero es Bailarina  y Escritora, con formación en Teatro y Arteterapia. Actualmente continúa su formación en artes escénicas y trabaja como Modelo de pose artística para la Escuela Bellas Artes del Perú. Asimismo, brinda talleres particulares de movimiento consciente. Tuvimos el placer de conversar con ella para conocer en mayor profundidad sus actividades, sus expectativas y mirada sobre el arte.

Fotografía - Gentileza Lucero Dávila



AGV: -¿Cómo fueron tus comienzos en la danza? 

LD: Siempre me gustó la danza, sobre todo el Ballet, pero no lo manifestaba pues creía que no era posible.

Años después, siendo una adulta, me enteré de una pieza de danza contemporánea, busqué más información sobre las clases y terminé ingresando a estudiar en el taller que dirigía la autora de la obra. Posteriormente me matriculé en el Centro cultural de la Universidad San Marcos. Al poco tiempo, mientras estudiaba danza y teatro, tuve un accidente que me alejó por años de toda expresión artística. A partir de ese momento, las lesiones y dolores serían una constante en mi intento por volver; pero la imagen que tenía en mi cabeza, en la cual estaba bailando, me llevó siempre a buscar la manera de seguir, hasta que un día por fin pude retomar clases, que de nuevo tuve que abandonar por las lesiones, pasando así mucho tiempo más. Los años transcurrieron y volví; pero ahora, a estudiar Ballet, por fin. Encontré una escuela donde estudio con las clásicas idas y venidas, pero continúo finalmente. Hoy, introduzco lo que voy aprendiendo del Ballet, a mi trabajo escénico y a mi trabajo dentro de las artes plásticas, pues no sólo soy actriz, sino también Modelo de pose artística; y en cada performance que presento o en mis poses artísticas, llevo la danza conmigo.


AGV: ¿Cómo describirías tu evolución en el sendero artístico?


LD: Inicié llevando un taller de Teatro de sombras, también llamado: Sombras chinescas; posteriormente, me formé en Teatro corporal y actuación, y empecé a trabajar en teatro, cortometrajes y TV. Inicié también estudios de danza con los inconvenientes antes descritos. En el colegio, escribía las obras que interpretábamos y, con el tiempo, tomé cursos de narración publicando textos dramatúrgicos, artículos teatrales y un cuento que hace poco vio la luz en físico luego de ganar una convocatoria. Por supuesto, a todo lo dicho se suma mi participación dentro del equipo de Danza & Comunicación, donde encontré un espacio que me ayuda a aprender más sobre la danza, sobre mí y sobre lo importante que es el arte en el desarrollo humano. En lo escénico, acabo de presentar una performance en la cual combino teatro, danza y poesía; también he inaugurado exposiciones de artes plásticas bailando mis propias coreografías. He producido y dirigido una obra de teatro y también un cortometraje durante la pandemia. Actualmente estoy cursando una certificación en Danzaterapia, que me permite utilizar la danza y el movimiento como medios para curar y proporcionar a las personas una nueva herramienta con la que pueden cambiar las perspectivas respecto a sus dolencias, para mirar el mañana con más esperanza y amor a la vida. Esta herramienta acompaña a la terapia médica como canalizadora de la dolencia o padecimiento.



Fotografía - Gentileza Lucero Dávila


AGV: ¿Qué actividades estás llevando a cabo actualmente en el campo de la danza en tu ciudad?


LD: Hace poco realicé una presentación para uno de los eventos culturales de la Escuela Bellas Artes del Perú, donde trabajo como Modelo de Pose artística. En la performance interpreté el cuento que acabo de publicar con elementos de poesía y danza. También he realizado presentaciones con mis propias coreografías para exposiciones de artes plásticas, en las que puedo comunicar a la danza con otras disciplinas artísticas, encontrando muchos parecidos y una enorme cantidad de puentes que pueden cruzarse a la hora de elaborar una obra, ya sea pictórica, escultórica o dancística. Espero seguir encontrando más oportunidades para hacer que los lenguajes converjan. En este momento estoy en proceso de abrir nuevamente mis talleres de Movimiento consciente y Danzaterapia, herramientas en la cuales conviven muchos elementos y principios de la danza. Estos espacios de enseñanza son ventanas por las que las personas pueden acercarse a este bello arte y verlo desde el punto de vista de la salud física, mental y espiritual, pues bailar te conecta contigo y ayuda en tu conexión con el mundo.


AGV: Considerando tu participación activa en el cruce de la danza con otras disciplinas artísticas ¿Qué aspectos remarcarías del mismo y por qué?


LD: Hablaré desde dos convergencias: la danza con el teatro y la danza con las artes plásticas. En cuanto a la danza con el teatro, es necesario comenzar diciendo que las dos son artes escénicas y la comunicación es, quizá, más cotidiana. En ambos campos usamos el cuerpo como medio de expresión: en uno, sin voz y en el otro, con voz. En mi ejercicio actual, y saliendo un poco del marco teórico, veo que es fácil dejar que una haga las veces del otro; por ejemplo, diré que en mi última presentación cambié unos textos por una coreografía y el público entendió en el cuerpo lo que la voz tenía que decir. Creo que, dado el curso de los eventos en mi práctica escénica y la participación de tantos elementos artísticos, considero que, respecto a estos dos lenguajes, la danza y el teatro, son indivisibles para mí a la hora de llevar un trabajo al escenario y creo que, en la mayoría de las veces, será así. En cuanto a la danza y las artes plásticas, si bien son lenguajes distintos, también es posible encontrar en ellas zonas de contacto; ésto lo he descubierto a raíz de mi ejercicio como modelo en Bellas Artes donde recojo que la escultura tanto como la pintura también están en movimiento, pues su proceso conlleva la aplicación de un ritmo, el cual se plasma en la obra a pesar de estar sobre un lienzo o ser una escultura fija. Aparentemente están estáticos, quietos; pero cada pieza modelada y cada pincelada, tienen movimiento, se desplazan y continúan; fluyen como en una coreografía. El escultor, así como el pintor, se mueven. El primero debe recorrer su modelado, su pieza durante todo su proceso; el segundo, lleva un movimiento interno que lo transfiere al brazo y a la mano mientras da las pinceladas, ambos también bailan. Por supuesto que hay mucho en común. Espero seguir descubriendo más, plasmarlo en mi trabajo, seguir alimentándome y ¿por qué no? retroalimentar también.


AGV: ¿Cómo describirías el campo de la danza en tu contexto actual? 


LD: Vivo en Lima, capital del Perú, y actualmente el clima para la danza ha mejorado: ésto, por supuesto, debido a denodados esfuerzos que han hecho bailarines reconocidos como Morella Pettrozi, Pachi Valle-Riestra, Miguel Burgos, Patricia Cano, María del Carmen Silva, la gran maestra Lucy Telge y muchos otros grandes de la danza que han pasado y siguen pasando por los escenarios y detrás de ellos para que  tengamos más acceso al Ballet, a las danzas folclóricas y tradicionales, a la danza contemporánea, urbana y a muchos otros géneros que se están gestando, revalorizando y masificando. Hoy vemos más espectáculos, hay campeonatos, festivales, programas de televisión y vienen compañías extranjeras a nuestros escenarios. Hay escuelas, universidades, academias, talleres, muchos de ellos con costos accesibles en los cuales uno puede prepararse de forma profesional o como pasatiempo, incluso en edad adulta. Considero que el panorama a futuro es esperanzador, y esto se debe al arduo trabajo de quienes nos abrieron las puertas: ellos nos dejan el compromiso de mantenerlas abiertas y hacerlas visibles para una sociedad que todavía no termina de ponerse a bailar.


Fotografía - Gentileza Lucero Dávila


AGV: ¿Qué entendés por comunicar a través de la danza?


LD: Comunicar es transmitir mensajes y, para ello, deben existir un emisor, un receptor y otros elementos como el canal, código, la decodificación, la retroalimentación, etc. Comunicar a través de la danza es transmitirla como un mensaje, que el emisor debe decodificar para que el público en general, que es el receptor, lo entienda y pueda acercarse a ella. La danza se convierte en un lenguaje con las características de tal, por lo que, en sí mismo, comunica; y quienes utilizamos dicho lenguaje, tenemos que presentarlo con la mayor claridad posible, no cambiando sus características o forma sino enseñando al receptor la forma de leer y comprender el mensaje. Por otra parte, la retroalimentación se dará posteriormente a la digestión que el receptor haga de la información otorgada. La misma será en los términos que el receptor considere, como practicar danza, leer más sobre ella, compartir la información o convirtiéndose en un asiduo asistente a las obras que se muestren cerca de él. En este sentido, medios como Danza & Comunicación tienen un papel muy importante al colocar a la danza frente a una gran cantidad de público como mensaje, canal y código, decodificando el mensaje para que llegue al receptor de forma sencilla y accesible.-


LA VULNERABILIDAD ES NUESTRA FUERZA CREATIVA

Por Ana González Vañek

IG @danzaycomunicacion


Conocer a tantos artistas y creadores en artes escénicas, es una de las satisfacciones más grandes que me brinda mi amada profesión. Más aún, cuando también son parte de la hermosa comunidad que es Danza & Comunicación. Tal es el caso de nuestra redactora Patricia Rojas Pérez, de Chile, quien nutre con toda su experiencia cada uno de nuestros espacios. Nacida en Chile, Patricia es Trabajadora Social titulada de la Universidad de Valparaíso, y Terapeuta Integral, especializada como Danzaterapeuta Transpersonal. Los conocimientos adquiridos durante su formación profesional se constituyeron en la base para avanzar y adquirir nuevas herramientas que le han permitido, hasta el presente, acompañar a mujeres -tanto a nivel individual como grupal- en sus procesos de autoconocimiento, a través de la consciencia corporal y el movimiento, reconociendo no sólo lo que les afecta, sino también, sus recursos y su potencial para transformar sus historias.


Fotografía - Gentileza Patricia Rojas Pérez


AGV: -¿Cómo fueron tus comienzos en la danza? 

PR: Crecí en una familia que consideraba la danza como un ritual de celebración, donde siempre había risas. Me gusta recordarlo y observarlo como un espacio donde cada uno, a su propia forma, buscaba exteriorizar su nivel de felicidad y unión con el clan. Este ritual me permitió anclar la danza como un juego en mi infancia, como un espacio que generaba mucho bienestar. Pasábamos tardes enteras coreografiando la vida sin ser conscientes de la medicina que nos entregaba. Esto se traspasó a etapas posteriores y en el año 2018 me atreví a realizar danza tribal ATS, donde el lenguaje corporal presenta un papel protagónico, pues es el enlace para comprender los símbolos y códigos que ésta presenta. Ser parte de esta tribu, me permitió enraizar la importancia del cuerpo en nuestros procesos, y fue allí cuando sentí que la danza sería mi bandera de expresión del alma. Esta integración significó posteriormente, atreverme a danzar escuchando el lenguaje de mi alma y todo lo que ello significaba: miedo, ansiedad, vergüenza; pero sabiendo que, detrás de toda esta sintomatología, estaba mi medicina. Fue gracias a lo anterior que en el año 2020 comencé mis estudios de danzaterapia, siendo uno de los senderos de mayor autoconocimiento que me ha permitido darle voz a mi cuerpo, escuchar sus mensajes y liberar aquellas corazas que, por años, habían estado silenciadas. Asimismo, me ha permitido acompañar a mujeres de una manera más integral en sus procesos de autoconocimiento y transformación.


Fotografía - Gentileza Patricia Rojas Pérez


AGV: ¿Cómo describirías tu evolución en el sendero artístico?


PR: Comencé incorporando la danza como un ritual familiar y de juego para, posteriormente, empezar a reconocerla como una medicina que tiene su propio movimiento; un movimiento que busca representar un estado interior a través de un ritmo que es el adecuado para mi proceso. Mi evolución en este sendero implica reconocer a la danza como una forma de expresión, de atreverme a ser arte a través de ella, de deconstruir la idea de que la vida es lineal y coreografiada, y atreverme a encontrar su propia melodía, una que respete mi ritmo y mi proceso. El arte a través de la danza me ha permitido fusionar mi ser, reconocer que soy un cuerpo y que cada situación que acontece genera un impacto en cada parte de mí. Desde allí, la vulnerabilidad ha dejado de ser algo que tengo que esconder, transformándose en un recurso que puedo escuchar, para darme el permiso de sentir toda la tormenta y su ciclicidad, sabiendo que siempre puedo volver a mí y reconocer mi fuerza creativa. Ser arte a través de la danza, es encontrar nuevas rutas acordes a nuestra esencia; es deconstruir todas aquellas creencias que no sintonizan con nuestro ser, para encontrar aquellas que nutren nuestro corazón.


AGV: ¿Qué actividades estás llevando a cabo actualmente en el campo de la danza en tu ciudad?


PR: Actualmente, estoy desarrollando sesiones de danzaterapia integrativa para mujeres que se encuentran en proceso de autoconocimiento. ¿Por qué es integrativa? porque parte de la base de que los seres humanos somos un cuerpo, por lo que todo lo que nos acontece tiene una repercusión en los diferentes ámbitos de nuestro desarrollo. Asimismo, el acompañamiento incluye, no sólo los saberes aprendidos en danzaterapia, sino también aquellas herramientas que he ido incorporando en el transcurso de los años y que han sido elementos importantes en mi proceso de autoconocimiento (memorias uterinas, neurodanza, ancestrología, flores de bach). Este año, durante los meses de abril y mayo, desarrollé el ciclo de danzaterapia "Metamorfosis", un viaje de autoconocimiento y transformación, que presentó como objetivo ser un proceso terapéutico grupal de conexión con el cuerpo, el movimiento y la expresión, a través de la danza y su fuerza transformadora. Este ciclo de nueve sesiones permitió que cada una de ellas se transformara en un viaje de autoconocimiento, para explorar nuevas formas de relacionarnos con nuestro cuerpo, percibiendo, al final del ciclo la manera en que alquimizaron su sentir. Metamorfosis nos lleva a reconocer el ciclo de transformación como un recurso para expandir nuestras alas, acordes a nuestro ritmo y movimiento. La segunda versión de este ciclo se llevará a cabo en los meses de octubre y noviembre, y las inscripciones ya se encuentran abiertas.


AGV: Considerando tu tarea en el campo de la sanación a través del movimiento ¿Qué aspectos remarcarías de la misma y por qué?


PR: Sanar a través del movimiento es reconocer primero que la vida y su ciclicidad son un movimiento constante; que cada fragmento de ella está registrado en nuestro cuerpo para ser escuchado, comprendido y transformado. Es aprender que no hay nada malo en nosotras, que somos parte de un sistema que influye en nuestra identidad, en la manera que nos desenvolvemos en los distintos contextos, y en el diálogo que tenemos con nosotras mismas. Comprender lo anterior nos permite liberar la autoexigencia en el proceso, ampliar la perspectiva y conectar, justamente, con nuestra verdad, para identificar la manera en que los acontecimientos de nuestra historia tienen una repercusión en nuestro presente, e ir a través de ello buscando un mapa de ruta para volver a confiar en nosotras; y en consecuencia, en los mensajes que el cuerpo nos desea entregar. Así, nuestro propio movimiento se transforma en nuestro lienzo de expresión, donde el ritmo y la forma en que deciden manifestarse son un reflejo de nuestro interior, y es nuestro cuerpo y su propia historia quien nos relata y permite observar lo que necesitamos para nuestro proceso, así como también el compás con el que necesitamos habitarlo. El ritmo de nuestro proceso es único, pues presenta una relación directa con lo que estamos preparadas para exteriorizar y darle voz, y así poder transformarlo, encontrando una nueva red de conexión, para volver a nosotras.


Fotografía - Gentileza Patricia Rojas Pérez


AGV: ¿Qué entendés por comunicar a través de la danza?


PR: Comunicar a través de la danza, es aprender a leer el lenguaje del cuerpo para darle voz a cada uno de sus mensajes. Es volver a reconocernos como seres integrales, portadores de una voz que desea manifestarse a través del movimiento para conectarse con sensaciones, recuerdos, sentimientos y emociones, y así, ir fortaleciendo la relación con nosotras mismas. Nos enseñaron a privatizar el sentir, a limitar la comunicación a través de él y a encajar en un molde de cómo deberíamos ser. Pero la danza nos da la posibilidad de comunicar a través de su idioma, utilizando nuestro cuerpo como un puente entre el mundo interior y el exterior. Nos permite ampliar la perspectiva para transmitir nuestra emocionalidad a través de los movimientos que realizamos, los cuales se transforman en un espejo de nuestra vida y en la voz de nuestra alma. La danza y sus movimientos se convierten en tierra fértil para ser sembrada, donde como seres humanos encontramos un espacio para la expresión y el diálogo con nuestro cuerpo; para volver a observarlo como un territorio seguro en el que puedo encontrarme conmigo. Comunicar a través de la danza nos entrega esa posibilidad de conectar con la vida y con sus diferentes matices, reconociendo su ciclo y la transformación que tiene, en cada uno de ellos, activando la confianza corporal; es reconocer nuestra naturaleza cíclica para comenzar a liberarnos de los mandatos, a través de nuestra propia sabiduría.-


BAILAR PARA ENTREGARNOS Y ROMPER CORAZAS

Por Ana González Vañek


IG @danzaycomunicacion



Conocer a tantos artistas y creadores en artes escénicas, es una de las satisfacciones más grandes que me brinda mi amada profesión. Más aún, cuando también son parte de la hermosa comunidad que es Danza & Comunicación. Tal es el caso de nuestra redactora Flavia Basilico, de Argentina, quien nutre con su bella escritura sobre danza, cada uno de nuestros espacios. Flavia es bailarina contemporánea, creadora de danza, coreógrafa y profesora de yoga. Actualmente forma parte de diversas compañías y proyectos de danza. Siempre en movimiento, cree fervientemente que hay que apostar al arte por sobre todas las cosas. Su inmenso amor por la danza, la llevó a escribir sobre ella, y en esta entrevista que tuvimos el placer de cocrear, nos cuenta acerca de su recorrido. 


Fotografía - Gentileza Flavia Basilico


AGV: ¿Cómo fueron tus comienzos en la danza? 


FB: -Era una pequeña muy energética y revoltosa, siempre tenían que estar controlándome y viendo que no rompiera nada; andaba dando saltos y vueltas por todos lados. Mi mamá vio esa energía y pensó que lo mejor sería que la canalizara lejos del living y las cosas que pudieran romperse. Me llevó a un estudio cerca de casa, por Caballito, donde realicé mis primeras clases de danza jazz y ballet. Enseguida me sentí cómoda y libre, sobre todo. Tenía 6 años aproximadamente y me daba mucha felicidad llegar a cada clase. El estudio me parecía un lugar increíble y siempre tenía motivación para ir. Recuerdo que me encantaban las muestras de fin de año, la preparación, el vestuario, el maquillaje y la magia de llegar al teatro. Era muy prolija y quería que todo saliera bien. Disfrutaba mucho el escenario y ver a mi familia ahí. Por supuesto, cuando llegaba a mi casa seguía bailando y siendo algo traviesa, pero ya había encontrado mi lugar en el mundo. 


AGV: ¿Cómo describirías tu evolución en el sendero artístico?


FB: Fue y es un recorrido colorido. Cuando crecí, la danza jazz me quedó súper lejana. Me dejó de interesar por completo ya que me enamoré profundamente de la danza contemporánea, que realmente marcó mi camino artístico y mi vida. Me agarró una especie de obsesión con cómo se puede mover el cuerpo y con cómo hacerlo lo mas contemporáneo posible, es decir, que no sepamos que viene, que nos sorprenda. Todo el tiempo innovando. Lo que aprendí sobre mi cuerpo, mente y alma gracias a la danza contemporánea, fue grandioso. También creo que la improvisación te muestra quién sos realmente. Explorar tus máximas posibilidades y tus movimientos personales es muy liberador y enigmatico. Me quedo a veces pensando: "¿Yo podía hacer esto? ¡Qué bien!" Abrir la puerta al arte como forma de vida, es una caja de sorpresas. La evolución para mí, es poder entender eso y confiar en mi mover, por más difícil que me resulte muchas veces. Saber que el arte nos sostiene es la pauta de vida, me parece. 


AGV: ¿Qué actividades estás llevando a cabo actualmente en el campo de la danza en tu ciudad?


Formo parte de una compañía de danza contemporánea, donde estamos realizando una obra de danza performática. En este caso particular, se combinó la danza, la poesía y la performance. La danza va bien con todo. Doy clases de improvisación, ballet y contemporáneo también. A principio de año estrené una obra propia, Desmadre, una investigación sobre cansar al cuerpo hasta el extremo y ver qué pasa: sí, medio loco, ya sé, pero estamos para eso, para probar. Así que hago de todo un poco, dependiendo de la inspiración. Ahora, estoy componiendo una pequeña obra para que bailen mis alumnas más jóvenes, son adolescentes y están iniciándose en la danza. Voy a hacer una fusión de ballet y contemporáneo y veremos qué pasa.


AGV: Considerando tu tarea literaria ¿Cuáles son tus objetivos en relación con la escritura sobre danza? ¿Y tus expectativas?


FB: Quiero leer a otros bailarines y que me lean, que intercambiemos experiencias, y hacerlo sobre todo con personas que no conozco. Quiero saber qué los inspira, qué ideas tienen, quiero saber qué más podemos inventar. Es muy complejo, a veces, poner en palabras lo que sentimos al bailar, lo que hacemos con el cuerpo: es cómo intentar explicar un aroma, o algo así; pero eso hace a nuestra tarea tan interesante: tratar de poner en palabras lo que en realidad no las tiene. La danza no necesita palabras, claro está; sin embargo, es interesante leer sobre ella. Yo quiero seguir leyendo sobre danza, así que sigo escribiendo sobre danza.  


AGV: ¿Qué entendés por comunicar a través de la danza?


FB: Un movimiento comunica siempre, ya sea una sensación, una idea o una emoción. Podemos contar sin palabras, y no necesariamente una historia. Una bailarina mueve sus manos y de pronto recordamos algo del pasado que habíamos olvidado. Es increíble. Sensibilizarnos a todo para fortalecernos frente a todo, entregarnos y romper corazas, todo esto me parece necesario. La danza es también una herramienta útil y combativa para comunicar necesidades.-

ANA CARRERA: SOY MI PROPIA HISTORIA DE AMOR Y TRANSFORMACIÓN

Por Ana González Vañek

IG @danzaycomunicacion


En el sendero de sincronías que es mi vida, y en pleno proceso creativo de la sección Danza & Salud, tuve el placer de conocer a la española Ana Carrera, investigadora del movimiento hace más de 25 años, y autora del libro "Dame tu mano y camina. Una guía para encontrarte y danzar la vida". Cocreadora (junto a Azul Ochoa) de Sanación en Movimiento, un sistema de terapia psicocorporal diseñado para el desarrollo del autoconocimiento, entendió que su propósito reside en acompañar los procesos verdaderamente necesarios de todas las personas, a partir de la integración de su naturaleza física y energética. Tanto es así, que actualmente organiza eventos, retiros y másters enfocados en la transformación individual y colectiva, a través del movimiento. En esta entrevista, Ana describe su recorrido y comparte sus valiosas experiencias, con la intención de nutrir el necesario sendero donde las artes del movimiento y la sanación, confluyen.




AGV: -¿Cómo fueron tus comienzos en las artes del movimiento? 

AC: Esta aventura comenzó hace más de 30 años, cuando era una adolescente rebelde con poco interés en los estudios y en constante búsqueda de todo lo que me ayudara a escapar de mí misma. Entonces me di cuenta de que no podía bailar; mi cuerpo era una estructura rígida incapaz de moverse. Sentía que mi fuerza interior se chocaba constantemente con un gran muro: mi cuerpo. El primer día que hice una sesión de aeróbic me quedé maravillada por poder mover mi cuerpo al ritmo de la música. La energía que se creó en el grupo me dio fuerza y alegría, sentí el movimiento de la vida danzando dentro de mí y, por primera vez no quise escapar de mí misma. Al terminar miré a la profesora y pensé que sería fabuloso dedicarse a aquello; me dije que algún día sería profesora de aeróbic. Con 18 años comencé a impartir sesiones y desde ese momento hasta ahora, no he dejado de acompañar a otras personas a despertar los potenciales del cuerpo a través del movimiento. 

AGV: ¿Cómo describirías tu evolución en el sendero de la sanación?

AC: El gimnasio donde trabajé durante los primeros años se convirtió en mi casa creativa, y fue allí donde, tiempo después, pude crear mi propio método de trabajo al que en en aquella época llamé AfroYin. Durante esos años progresé en la pedagogía y la estructura del método. Mi trayectoria facilitando el movimiento a otros ha sido lo que más me ha enseñado a conocer mi propio cuerpo y, por lo tanto, a mí misma. En el año 2000, comenzaron mis viajes al continente africano. África hizo que me sumergiera por completo en mi interior. Esta tierra me sacudió y movió estructuras rígidas que habitaban en mí. Fue un encuentro con partes reprimidas, tapadas y olvidadas. Me hizo recordar que soy mujer, y mi capacidad de engendrar vida. Conecté con mi naturaleza creadora, mi útero y mi instinto maternal. La danza africana me dio la llave para conectar con mi cuerpo a un nivel más profundo, sentí mi fuerza vital y mi alegría. Danzar esos movimientos tan primigenios sacudió cada célula de mi cuerpo. Todo se movió, se expresó y pude sentir la conexión de la tierra y el cielo dentro de mí. Danzar este nuevo lenguaje ayudó a mi cuerpo a liberarse, a soltar y a recordar. Mi búsqueda personal me trajo a Barcelona, ciudad donde vivo desde entonces. Realicé la formación de Kundalini Yoga, que combiné con diferentes estudios en Medicina Natural, Medicina China y Energética. Continué estudiando diferentes modalidades de danza terapéutica y de trabajo corporal. Todo ello acompañado por un necesario proceso de crecimiento personal, donde por fin obtuve respuestas. Desde el 2003 he impartido y acompañado mediante formaciones presenciales, online y retiros, a miles de personas con ganas de crecer internamente y de conectar con su cuerpo para despertar el poder de sanarse a sí mismas. Todo estos procesos me han atravesado, y han sido un poderoso sendero de transformación en mi vida. Ahora dirijo, junto a Azul Ochoa, la escuela Gimnasio del Alma en Barcelona, donde impartimos el Máster de Sanación en Movimiento y diferentes programas, tanto en formato presencial como en formato online.




AGV: ¿Por qué es tan importante comprender el vínculo cuerpo-emociones-pensamientos-espíritu?

AC: Porque somos una unidad: nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestra mente y nuestro espíritu forman un todo. Cuando expandimos la consciencia a todo lo que somos, crecemos, ampliamos la mirada hacia adentro, hacia los otros y hacia la vida. Es vital, en los tiempos que vivimos, que conozcamos nuestra anatomía física y sutil para despertarla, desarrollarla y evolucionar. Cuando reconocemos que nuestras experiencias emocionales y psicológicas se manifiestan en nuestro cuerpo y, al mismo tiempo, el estado físico influye en nuestras emociones y pensamientos, somos más soberanos de nuestra energía, nos cuidamos mejor y, lo más importante, tenemos más recursos para atravesar los momentos de adversidad. Somos un milagro de la naturaleza. Cuando nos abrimos a conocer la energía que nos conforma nos damos cuenta que somos mucho más que nuestras heridas, nuestros bloqueos o traumas, somos mucho más inmensos y poderosos que nuestras circunstancias de vida y podemos transformar completamente nuestro sufrimiento en impulso para evolucionar. 

AGV: ¿Cuáles son tus objetivos y expectativas en relación con tu proyecto Gimnasio del Alma?

AC: Mi socia y yo llevamos acompañando procesos de transformación desde el 2008 y nos sentimos bendecidas por esta oportunidad que nos sigue brindando la vida de ofrecer, tanto el Máster como los diferentes programas. Es un regalo ver la evolución de las personas. Nosotras damos a las alumnas y alumnos lo que nos damos a nosotras mismas y como todo proceso vivo cada año las herramientas van evolucionando con nosotras. Lo que nos continua encendiendo el corazón son las personas que sienten el llamado y eligen formarse con nosotras. Desde que lo realizamos en formato online podemos acompañar también a personas de diferentes países y esto nos ha enriquecido mucho la experiencia. Más que objetivos lo que tenemos son ganas de continuar y la confianza de que nuestras Almas nos irán guiando como hasta ahora para seguir dando los próximos pasos. 



AGV: ¿Cómo describirías el alcance y repercusión de tu actividad?

AC: Pues sinceramente creo que es difícil de cuantificar, son más de 25 años entregada a mi misión de vida. Lo que si puedo decirte es que cuando alguien me escribe para decirme que desde que estuvo conmigo en un Seminario danza cada mañana al despertar, siento que todo este camino ha merecido la alegría.

AGV: ¿Qué entendés por "sanación en movimiento"?

AC: En este camino transitado junto a Azul transformamos la metodología de AfroYin con el nombre "Sanación en Movimiento", porque sentimos que abraza y contiene con más coherencia, lo que ofrecemos en nuestro presente. Sanación en Movimiento es una terapia psicocorporal, es un sistema diseñado para que conozcas y desarrolles los diferentes espacios que componen tu naturaleza física y energética. Sanación en Movimiento es Autoconocimiento y transformación personal a través del movimiento, la danza y la expansión de la consciencia. En Sanación en Movimiento vas a danzar tu mandala vital, desde los miedos y las heridas hasta los potenciales y las fortalezas de tu Alma. Lo que pasa a través de tu cuerpo toma forma real, es energía disponible para manifestar. Utilizamos el movimiento y la danza para poner esta energía en circulación y transformarnos. Y así, aprendemos y entrenamos cómo sostener y direccionar las diferentes energías que nos conforman a nivel físico, emocional y mental para seguir evolucionando. Sanación en Movimiento es un sistema que te permite aprender a cuidarte a nivel físico y energético para que tengas más recursos en tu autocuidado. VAS A DESCUBRIR QUE TU CUERPO ES UN GRAN ALIADO EN TU BIENESTAR. Cuando cuidas tu cuerpo, estás cuidando de ti, al cuidar de ti te sientes mejor y eso se refleja en todos los aspectos de tu vida. Conocerte desde el cuerpo te ayuda a gestionar mejor tus emociones ante los conflictos de la vida y desarrollar más habilidades para enfrentar cualquier situación de adversidad. Tener la valentía de abrirse hacia dentro tiene su recompensa: a la vez que identificas bloqueos, descubres potenciales, fortalezas, dones y, en definitiva, toda la grandeza que habita dentro de ti.

Elijo terminar con este mantra que forma parte de los 10 Mantras de una mujer despierta de mi Libro: DAME TU MANO Y CAMINA. Deseo que sea faro para tu vida.

SOY MI PROPIA HISTORIA DE AMOR Y TRANSFORMACIÓN

Me ocupo de transformar mis creencias en valores. Mi creencia es visceral, emocional, difícil de controlar, me limita. En cambio, mis valores son estados, nacen de mi corazón y expanden mi crecimiento. Cuanto más me conozco a mí misma más puedo amarme y amar a los que me rodean. El amor es un estado que me pertenece. Nadie tiene el poder de quitarme el amor que habita dentro de mí, solo yo misma puedo cerrar las puertas a esta energía suprema que me conforma. Yo soy quien le da el crédito a los demás para activar lo que ya tengo dentro de mí. Elijo vivir despierta a la inmensidad que soy y asumo la responsabilidad que requiere caminar con mi poder entre las manos. Estoy comprometida con mi proceso personal que me pide coherencia, transparencia y crecimiento constante para vivir alineada con mi Alma. Mi cuerpo es mi templo, donde puedo reconocer y valorar mi naturaleza cíclica, nutricia y dadora de vida. Me comprometo a cuidarme en la salud y en la neurosis, en mi luz y en mi oscuridad todos los días de mi vida, hasta que la muerte me transforme.

ZOYA SAGANENKO: LA DANZA ES UN LENGUAJE INTERNACIONAL

Por Ana González Vañek

IG @danzaycomunicacion


Me gustaría reivindicar una vez más, el inmenso poder transformador de la danza. Como práctica social capaz de resignificar experiencias individuales y colectivas, este poderoso arte, en todas sus formas y expresiones, puede sanar nuestro mundo. En el sendero de la redención a través de la danza, tuve el placer de descubrir el hermoso trabajo de Zoya Saganenko, nacida en el este de Ucrania, quien se ha dedicado a la danza toda su vida. Zoya atravesó un largo proceso, desde sus sueños de infancia hasta su realización como artista en la escena profesional y en la docencia internacional, y también a través del trauma, la guerra y la necesidad de encontrar un hogar donde vivir para siempre: "Realmente creo que la danza es sanadora, pues lo he comprobado en mí misma. Además, estoy convencida de que la danza es un lenguaje internacional, hablado por quienes tienen algo para decir. En este sentido, considero cada nueva experiencia de movimiento como un tesoro precioso en mi sendero creativo."


Gentileza - Zoya Saganenko

AGV: - ¿Cuándo y dónde comenzaste a bailar?

ZZ: Comencé a bailar cuando tenía 8 años, en mi pueblo Donetsk, en el este de Ucrania. Hasta que tuve 17 años, estudié danzas de salón y participé en competiciones. El mundo de las danzas de salón es un deporte real en el cual eres completamente dependiente de tu pareja y de sus logros. Llegué a la coreografía moderna un poco tarde, alrededor de los 18 años, cuando decidí explorar nuevos aspectos del movimiento. Luego, comencé mi entrenamiento en danza teatro moderno, donde tuvimos estudios profundos de danza clásica, moderna y contemporánea. Estaba obsesionada (risas). Durante muchos años, tomé todas las master clases posibles, para añadir al programa de mi entrenamiento regular: hip hop, jazz, comercial y street dance. Si hubiera sido por mí, no hubiera dormido, hubiera bailado sin fin. A los 22 años tuve una lesión en la espalda. Durante medio año fue difícil para mí, incluso al caminar lentamente. Los médicos me prohibieron categóricamente incluso la posibilidad de pensar en volver a bailar en mi vida. Durante muchos meses de tratamiento, pensé acerca de qué decisión tomar, si debía rendirme al sendero de mis sueños, o tomar el riesgo. Y finalmente, me di cuenta de que no había nada para pensar al respecto. En cualquier caso, intentaría y haría lo que pudiera con lo que tenía. Gradualmente, regresé al entrenamiento, aprendiendo a escuchar profundamente las señales de mi cuerpo y a darle descanso cuando fuera necesario. Me mudé a la capital y allí comenzó mi camino creativo en el campo de la danza profesional.

AGV: ¿Cómo describirías tu evolución artística?

ZZ: Tuve la suerte de triunfar como bailarina profesional, incluyendo numerosos trabajos videos oficiales de música y proyectos de televisión, así como también en obras de teatro, como jurado y maestra a nivel internacional. Bailar en el escenario está indefectiblemente unido a la actuación, así como también a la performance. Tuve la oportunidad de interpretar diversos roles, desde una tentadora fatal hasta una zombie. Gradualmente, el camino de la danza me llevó al deseo de aprender los secretos de la actuación en mayor profundidad. En los últimos años, fui lo suficientemente afortunada para interpretar un rol protagónico en 3 películas cortas. Fue una maravillosa experiencia que influyó en mí tanto como bailarina, como coreógrafa. Actuar también es movimiento. Es una danza de las emociones, de la voz de la expresión facial, de las experiencias. Creo que la esencia de la evolución artística para mí es una transición gradual del deseo físico de crear la imagen perfecta, al deseo de transmitir tu idea a través de la danza. Esto último no excluye lo formal sino que lo complementa. La narrativa puede ser obvia o, en el caso contrario, abstracta, surrealista. Disfruto al contar historias de cualquier tipo, usando todos los instrumentos disponibles.


Gentileza - Zoya Saganenko


AGV: ¿Dónde estás trabajando actualmente y cuáles son tus objetivos principales?

ZZ: Actualmente estoy creando y estructurando un curso de improvisación en danza, el cual planeo lanzar tanto de manera online como presencial en primavera. A lo largo de años de práctica, he acumulado mucha información que me gustaría compartir. Tengo certeza de que esta práctica es útil tanto para bailarines profesionales como amantes de la danza. El movimiento es un generador de energía vital. Es sanador, mantiene la mente en forma y el cuerpo listo para el descubrimiento. De una u otra manera, el movimiento es accesible a absolutamente todos, sólo que la gente no siempre tiene el coraje y la tenacidad de sumergirse en sus profundidades. Creo que la manera más fácil de hacer esto es conectarse uno mismo con la improvisación y la danza contemporánea. Hay mucha libertad y aceptación de quién eres por quién eres ahora. Así que mi principal objetivo en el presente, es crear un producto que brindará máxima motivación y beneficios a todas las personas interesadas en explorar el mundo del movimiento libre. En cuanto a mi realización artística, tengo planes que no es el momento de compartir ahora. En este sentido, soy una persona muy supersticiosa. Prefiero no hablar de muchas cosas que aún no hayan pasado pero que están siendo trabajadas, sólo para no disipar la energía de la intención a través de la palabra.

AGV: Viendo tu "diario de danza", el cual podemos encontrar en tus redes sociales, ¿ cuáles son tus intenciones principales con este proyecto?

ZZ: La idea de llevar un diario de danza, no llegó a mí por casualidad. Fue durante la pandemia, antes de una segunda vuelta de estrictas restricciones. Había estado practicando improvisación durante mucho tiempo y tuve la suerte de ir a bailar sola al estudio siempre que pude. En aquel momento, cuando todo el trabajo presencial y planes creativos fueron congelados, colgando en el aire una vez más, sentí una urgente necesidad de crear un nuevo y permanente punto de contacto con el mundo exterior. Me di cuenta de que con la ayuda de un diario de improvisación, podría practicar regularmente las herramientas que había adquirido tiempo atrás, explorarme e inventar nuevas, e inspirar a otras personas interesadas en los principios del movimiento libre. En general, soy una persona muy constante y si me prometo a mí misma hacer algo regularmente, después es muy difícil parar. Pero seraimente, a lo largo del tiempo, me he dado cuenta de que las notas de la danza improvisación son útiles para mí en distintas maneras. A través de la danza, observo cómo mi cuerpo y consciencia reacciona a varios eventos a largo plazo. Esto es una exploración multifacética de uno mismo en la danza, una búsqueda sin fin y la posibilidad del conocimiento. El diario de danza me llevó a sistematizar my conocimiento y a ofrecer un entrenamiento más profundo y productivo, mientras trabajaba con mis estudiantes. Finalmente, al hacer mis notas visibles al mundo, a menudo entro en contacto con gente creativa de distintos países y eso me inspira mucho. Así que mi intención principal es continuar manteniendo el diario, buscar nuevas facetas de danza improvisación y compartir mi conocimiento con quienes están abiertos al mismo.


Gentileza - Zoya Saganenko


AGV: ¿Cuál es tu opinión acerca del lenguaje de la danza en nuestra vida cotidiana, individual y colectiva?

ZZ: El lenguaje de la danza es un concepto muy abarcativo. Creo que es un código completo de comunicación, al igual que lo es el lenguaje verbal, o cualqier otra práctica del cuerpo. En el mundo de la danza, todos comenzamos aprendiendo algunas técnicas básicas y vocabulario que alguien ya ha creado. Así como un niño aprende a caminar y hablar, los bailarines jóvenes aprenden a girar, saltar e interpretar combinaciones. Más tarde, cuando comenzamos a crear coreografía por nosotros mismos, estamos influenciados por el equipaje léxico que estudiamos previamente. A lo largo del tiempo, aprendiendo los principios de la composición y estudiando las capacidades del cuerpo humano, podemos llegar a nuevas formas y hablar a través de ellas, bailando un solo, ofreciendo coreografía a grupos de personas o de muchas otras maneras. Pero el resultado es el mismo: encontramos una manera de contar historias sobre la vida, en nuestro propio lenguaje de la danza. Y puede haber tantos de estos lenguajes como gente bailando en el mundo. Mientras que para los bailarines no profesionales, revelar su lenguaje de la danza no es menos importante para ellos. Simplemente, estoy convencida de que la danza en cualquier forma, es una de las mejores maneras de meditar y limpiar la mente de lo innecesario de cada día. Si tienes algo para decir y tienes herramientas técnicas, genial, tu danza se convertirá en arte. Pero sinó, aún tiene sentido para vos hablar al mundo a través del movimiento. Después de todo, un monólogo de danza es una maravillosa manera de entenderte a ti mismo más profundamente y expresar lo que es difícil poner en palabras.


Gentileza - Zoya Saganenko


AGV: Ha pasado bastante tiempo desde que Ucrania enfrenta una guerra. ¿Cuál es tu opinión acerca del arte de la danza en este contexto?

ZZ: De hecho, Ucrania, enfrentó una guerra mucho antes, en 2014, cuando parte de los territorios fueron ocupados. En ese momento, la guerra no había sido oficialmente declarada, pero hace 2 años comenzó una invasión a gran escala. Tales eventos cambiaron radicalmente la vida de cualquier persona y dio vuelta su mundo interior; esto es obvio. Esto afectó profundamente la cultua el pas como una totalidad. Es un momento en el cual la gente muere en masa en la batalla por la supervivencia de la nación. Por supuesto, la pregunta por las apropiaciones de una variedad de cosas, se pone de manifiesto en la sociedad en estas circunstancias. Durante un primer momento, cuando la sociedad está en shock por lo que pasó, parece que ahora no es el momento de hablar sobre el arte de la danza en general. ¿De qué podemos hablar cuando la tarea principal es sobrevivir, salvar a los que amamos y frenar al invasor? Pero después de recuperarnos del primer estado de schok, el entendimiento viene de que sólo podemos sobrevivir unidos, trabajando en equipo. En este momento, el arte de la danza comienza a desarrollarse más allá de las dificultades. La gente abre escuelas de danza, organiza master clases y espectáculos, más allá de los bombardeos regulares en masa y las tragedias cotidianas. Cada cual hace lo que puede donde está ahora, donde tienen la fuerza emocional y la habilidad física para hacerlo. Esto es importante porque la cultura sirve como un soporte emocional para la gente. En tiempos terribles, es crucial creer y ver que hay energía hermosa, pura y brillante en este mundo. Es necesario entrar en contacto con esta energía, para recargarse de la misma. Así que la cultura de la danza se está desarrollando en Ucrania, más allá de todo. Esto sucede en su propio ritmo y ajustado a tópicos corrientes y circunstancias limitadas. Pero todas estas circunstancias, en el largo plazo, sólo llevarán al crecimiento porque los artistas tienen algo que decir después de todo lo que han experimentado y también porque saben exactamente por qué necesitan hablar.


Gentileza - Zoya Saganenko


AGV: ¿Qué entendés por comunicar a través de la danza?

ZZ: La danza es una energía de la fluidez. La intercambiamos cuando bailamos en pareja o en grupo. Las parejas tienen que aprender a escuchar al otro muy sensiblemente, para poder bailar juntos. Cuanto más desarrolles esta herramienta, más profundamente sientes cada vibración cercana. La gente de la danza se vuelve disponible para aplicar esto, no solamente en escena o en ensayo, sino también en la vida cotidiana. El cuerpo es un instrumento muy expresivo, el cambio postural te permite hablar claramente sin palabras si tu cuerpo se ha entrenado en esta herramienta. Por esto, los bailarines, como figuras públicas, son responsables de este mensaje que transmiten. Tenemos el poder de contar historias a grandes grupos de audiencias, a través de performances teatrales, videos creativos o simplemente, las redes sociales. Así que debemos usar nuestras voces para hablar sobre temas importantes en la sociedad, motivar y energizar, e infundir la fe.-


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Instagram.com/zoyasaganenko


ABRAZADA CON EL AMOR

Por Ana González Vañek

IG @anagvblog


La danza nos une en el amor. Lo digo siempre, y lo reconfirmo cada vez que el sendero de mi propósito se ilumina con las mágicas señales que me acercan a quienes lo nutren y enriquecen con su sabiduría. En este milagroso camino de manifestaciones, tuve el placer de conocer a Raquel Saez, Médium y vidente española, cuyos dones la han llevado a comprender la importancia de escuchar la voz del propio corazón, por sobre todas las cosas. Raquel sostiene que "toda comunicación está abrazada con el amor". No es casual que la danza haya sido parte de su vida y que hoy tengamos la posibilidad de cocrear esta hermosa entrevista donde la pureza de la inocencia se enlaza con su profunda experiencia, y donde las certezas que brotan del conocimiento de nuestra verdadera esencia confluyen como un puente de amor, entre el cielo y la tierra.


Fotografía - Gentileza Raquel Saez


AGV: -¿Cómo describirías el inicio de tu recorrido en este hermoso camino de evolución que es la mediumnidad?

RS: Desde aquella noche, con 7 años de edad, donde tumbada en mi cama durmiendo vi a aquella señora vestida de negro observándome y el terror recorrió cada poro de mi piel, hasta el día de hoy, ha habido muchos sucesos y experiencias excepcionales. El camino no ha sido fácil, tuve que romper con un gran tabú familiar: el miedo a desarrollar estas capacidades. Tuve que andar sola, puesto que nadie reconocía lo que me pasaba, y sujetar con los brazos del silencio todo lo que veía más allá de esta dimensión. Fue tan solitario el camino que caí en una grave anorexia, eligiendo este trastorno como modo de suicidio. No fue hasta que expresé en alto al universo “Ayuda”, que no salí de aquel miedo paralizante. La primera vez que me formé, sentada en la silla, entré en trance de un ser querido fallecido de una compañera y pude comprobar que toda la información era cierta y que, desde luego, tenía un propósito. La felicidad y la plenitud que bailaba en mi ser, hacía presagiar que una de mis misiones de vida era poder ser un puente entre almas. Lo cierto es que no cambiaría ninguna experiencia vivida hasta ahora, ya que tanto aquel espíritu perdido en aquella casa, como todo lo que he ido sintiendo, han sido grandes maestros para mí. Tengo claro que no estaría hoy en el punto donde me encuentro, sin todo ello. Sé que mi alma lo eligió antes de venir a la tierra. Lo honro y lo venero, sintiéndome dichosa de todo cuanto he evolucionado. En la actualidad puedo compartir toda aquella experiencia y ser la voz del otro lado a través de consultas, formaciones y conferencias, tanto a adultos como a la infancia.

AGV: Considerando el escepticismo y desconocimiento de tantas personas ¿Qué aspectos considerás relevantes al momento de comunicar tu propósito?

RS: Cuando el alma encarna en el cuerpo, lo hace a través de muchas leyes. Una de ellas es la ley del olvido. El propósito de toda alma es, sin duda, recordar en esta experiencia terrenal cuál es su verdadera esencia y de dónde proviene. Es de este modo como viviendo el opuesto (enfado, odio, juicio...) tiene la gran oportunidad de elevar su consciencia con el objetivo de acercarse a la fuente de luz (dios, o como cada quien lo quiera nombrar). No hablamos de creencias: “creo que hay algo después de la muerte”, sino de hechos. El alma encarna en un vehículo llamado cuerpo, en esta escuela, la Tierra, para, a través de la dualidad y la sensación de separación, llegar a lo que consideramos la iluminación; la conexión absoluta entre el cielo y la tierra, sabiendo que todo en sí está impregnado de amor y que tú eres yo. Es así como el alma viene con un propósito único dejando una revelación en la tierra, o lo llamado misión de vida. Si uno se pierde en el ego y la rueda infinita del samsara, a través del ego y del juicio externo, repetirá las vidas que tengan que ser necesarias para ir conectando con la luz divina que porta. Todos hemos estado dormidos, pero en algún momento de nuestra línea de vida se nos abrirán experiencias que transformen nuestra identidad; lo llamado: la noche oscura del alma. Podrá ser a través del dolor de una pérdida de un ser querido, una ruptura, etc… La sombra hará de empuje para que me quite el velo de los ojos y mire a través de la pantalla ficticia que hemos creído que es la vida. Si no lo hago, me traerá un gran sufrimiento interno, puesto que nos habremos alejado del núcleo de nuestra chispa divina. Como me dijo un gran guía en un viaje astral: “Vivid la vida como si de un sueño se tratase”, refiriéndose a que la realidad opera en el otro lado, en el más allá. La escuela es de paso para el alma. Hay que recordar que aquí venimos todos con un gran propósito: ser felices. Para los que leen estas líneas, os invito a que cerréis los ojos, pongáis vuestras manos en el corazón y, acallando la mente, sintáis el susurro de vuestra alma hablar. El universo y todos aquellos ancestros transcendidos os acompañan de un modo infinito.

AGV: ¿Por qué es fundamental que nuestra humanidad conozca el vínculo inherente entre cuerpo material y espíritu? 

RS: El espíritu necesita del vehículo terrenal para obrar en este planeta Tierra, el cual está considerado el lugar del tiempo y el espacio finito. En el otro lado, nuestro hogar, no existen estas características. Todo es de un modo infinito y pertenecemos a un todo, no existiendo la sensación de la separación. Uno de los propósitos que trae el alma al venir a este planeta, es el de manejar la materia y la energía al igual que en el más allá. Por ello obramos con la gran capacidad de manifestar y cocrear todo lo que queramos. El universo escucha nuestros pálpitos a través de nuestras emociones y sensaciones, así como también nuestros pensamientos. Todo lo que le enviamos constantemente al universo, se nos es devuelto. Por lo tanto, es importante establecer la dirección directa de: “Como es arriba es abajo”. Todo cuanto ocurre a nuestro alrededor es una proyección de todos aquellos aprendizajes que debemos trascender. Las parejas que vienen a nuestra vida, el hogar que tenemos, la relación con nosotros mismos y las enfermedades o dolencias que acarrea el cuerpo. Esto último, es un gran indicador de que existe una energía desequilibrada que no atendemos. Es decir, un conflicto no resuelto tanto de mi camino como del transgeneracional. Atender a las llamadas de nuestro vehículo material, cuidarlo y atenderlo como un gran templo, es importante, ya que es gracias a éste que podemos continuar en esta maravillosa travesía llamada Vida.

AGV: A partir de tu experiencia en el trabajo con niños ¿Cómo se manifiesta su comunicación con el mundo espiritual?

RS: Los niños/as, hasta los 9 años de edad aproximadamente, no pierden la conexión con el otro lado. Son grandes maestros adheridos a la otra dimensión. Por lo tanto, hablan con naturalidad de múltiples aspectos espirituales; como ver a un ser fallecido, recordar sus últimas vidas pasadas o saber el propósito y misión de vida, tanto en el árbol familiar como en su camino álmico. Al estar fuera de juicios internos y vivir más en el presente, desde la pura inocencia y el amor, su comunicación es meramente natural, a través del juego y del disfrute. Aún recuerdo, en el último taller que realizamos, cómo un niño hizo una sesión de Mediumnidad desde el más puro amor, canalizando a una hermanita fallecida de una de las alumnas del círculo. Simplemente conectó su amor al amor tan profundo de aquella niña transcendida que nos rodeaba. Sin florituras, sin rituales, desde la más pura naturalidad. Por ello insisto en que la Mediumnidad es un don inherente que todos portamos dentro. Viene en la esencia de todas nuestras almas. Se diferenciará, en que algunas de ellas vengan con un don más desarrollado y ampliado que otras. Como punto importante, todos los niños que vienen a la tierra, son grandes maestros con una iluminación ampliada. Hay que darles voz, pues son, como he apuntado anteriormente, grandes maestros en nuestro mundo. Cada uno de ellos tendrá una esencia, una conexión que sea necesaria para desarrollar su espiritualidad. Desde una conexión muy profunda con la naturaleza, con los animales, los minerales, etc… Deben tener un espacio de conexión con ellos mismos, el cual les ayude a expresar todo lo que ven y canalizan diariamente. Son niños/as que vienen no sólo a despertar a sus padres, sino a toda la humanidad. Mi propósito, sin duda, es generar un espacio donde la infancia pueda desarrollar esta área espiritual, observando a otros iguales que también portan estos dones. Como me dijo un niño en un taller: “A este espacio deberían venir todos los niños del mundo, te cambia la vida”; frase que sigue iluminando mi corazón.

AGV: En un mundo que pretende la normalización y adaptación a un sistema ¿De qué manera podrían los adultos contribuir al desarrollo de sus dones?

RS: Cuando un niño/a, entra a una familia y porta esta sensibilidad, lo primero que está proyectando es el despertar de los progenitores. Siempre nos recorre un pensamiento unilateral de ayudar al otro. Pero desde una perspectiva álmica, cada miembro de la familia nos está proyectando un aspecto de nuestra alma que debemos trabajar. Si tu hijo/a o sobrino/a porta una alta sensibilidad, la mayor ayuda será que tu desarrolles tus capacidades primero. En el momento que lo hagas, abrirás un gran camino de luz, desbloqueando todo lo que ha conllevado callar dicha sensibilidad y, por lo tanto, liberando ciertas dificultades en el camino de este niño/a. He podido observar cómo ha cambiado la relación entre los hijos y sus padres una vez realizado el taller. He podido darme cuenta de la importancia de dar voz a estos niños. Se produce una liberación inmensa del clan. No es que el niño/a sea escuchado, sino que todo el árbol lo ha sido. Decir que no a nuestra esencia espiritual, es decir que no a la identidad que nos caracteriza. Proporcionad un lugar, como un pequeño altar en el que este niño/a pueda tener sus objetos favoritos. Jugad cada día a adivinar donde se ha escondido un objeto, realizad meditaciones o momentos de silencio. Simplemente escucharos vosotros mismos primero para poder escuchar a vuestros hijos. Sin duda, os sumergiréis en una gran aventura de crecimiento espiritual conjunta que cambiará la perspectiva y rumbo de vuestras vidas.

AGV: ¿A qué creés que se debe el silenciamiento social de la espiritualidad, siendo que tantas personas a lo largo de la historia, han dado cuenta de su existencia?

RS: Estamos en un punto de la existencia planetaria donde justamente, se está cayendo el sistema como lo tenemos conocido. Es el inicio de una posible nueva era. Tanto la economía, la religión o la política, como lo conocemos en la actualidad, va a transformarse. Hasta ahora, hemos sido gobernados por unos cuantos, a través del miedo, de los dogmas y su moralidad: “Si no haces esto, irás al infierno, si haces lo otro, irás al cielo”. Gobernados de este modo, promueve el silencio de nuestro poder interior. Para que la tierra pase a la próxima quinta dimensión, es necesario que la masa crítica de luz despierte, siendo consciente de la chispa divina que es y de donde proviene. Así, a través de un entendimiento profundo, del conocimiento exacto que somos amor y practicando todas estas instancias, será como la sombra absoluta quede en un segundo plano. 

AGV: Considerando los momentos que atraviesa nuestra humanidad ¿De qué manera podría, la comprensión de nuestra verdadera naturaleza, contribuir a la cocreación de un nuevo mundo?

RS: Para poder contribuir a un bien mayor, debemos empezar con un trabajo interior. Debemos reconocer cuáles son nuestras sombras, no luchando contra ellas, ni escondiéndolas, sino aceptando e integrando. Sabiendo que actúan como propulsoras de un crecimiento de consciencia. Cuando despertamos en nuestra espiritualidad, es un tanto peligroso caer en lo llamado “Ego espiritual”, donde el ego del despertar y la iluminación imperan de tal manera, que nos hace caer en la creencia que soy más que otro por el hecho de haber recordado una parte de nosotros. Como en todo, debemos buscar un equilibro, sabiendo que un exceso o un defecto, en cualquiera de las cualidades que acontecen, debemos trabajarlo. Con ello me refiero a que debemos integrar todo aprendizaje en la acción, integrando la materia como vehículo necesario en esta existencia. Uno se puede llamar trabajador de la luz, pero en el día a día, utilizar un juicio al prójimo. Obremos con amor sabiendo que todo es perfecto como es, aunque a mi parte humana le parezca injusto. ¿Cómo nos hablamos en el día a día a nosotros mismos? ¿Qué hacemos para proporcionarnos ratitos de amor? ¿Cómo utilizamos el día que está por venir? ¿Ayudamos al otro, aunque sea con una sonrisa? Será, desde las pequeñas tareas diarias, que proporcionemos luz a esta red planetaria para que se ilumine hacia su próxima dimensión; favoreciendo la colaboración de todos aquellos seres de alta vibración que también trabajan en este proyecto de elevación global.

AGV: ¿Qué entendés por comunicación espiritual?

RS: Toda comunicación está abrazada con el amor. Cuando comunicamos con un ser transcendido, lo hacemos gracias al lazo de amor que nos une entre vidas y entre dimensiones. En cuanto un Médium o persona disponga de mayor frecuencia de amor en su vida, mayor alcanzará diálogos de comunicación con su ser querido. No es necesario ser Médium o dedicarse al ámbito espiritual para comunicar. Cada uno de nosotros lo hacemos desde un punto único y maravilloso. Desde aquel panadero que hace el pan con el mayor amor, un dependiente, el cual sonríe a sus clientes, o una bailarina a través de sus movimientos corporales, sin necesidad de palabras. Haciendo referencia a este último punto, la danza para mí ha sido de vital importancia desde mi adolescencia. Años en academias de bailes de salón, hicieron que pudiera liberar y dibujar en mis movimientos, toda la energía que sentía diariamente; tocando mi alma y haciendo tocar el alma de aquellos que observaban dicha belleza; viviendo el ahora, el instante; sabiendo que, si mi mente se marchaba, también lo hacía mi cuerpo. Aunque el suicidio de mi pareja de baile, y mi mejor amigo provocaran un parón en mis pasos de baile, seguí danzando en honor a él y toda la iluminación que me daba el baile. Encontrad vuestra propia comunicación espiritual. Cada uno de nosotros tenemos unas herramientas, un modo de recibir la información del mundo espiritual. Puede ser que seas muy sensitiva/o y que percibas las emociones de los demás, que tengas visiones, que escuches telepáticamente, o bien, tengas pálpitos de premoniciones. En definitiva, reconócete en tus dones con el objetivo de brillar cada día un poquito más, haciendo brillar a los demás. Atraviesa el miedo, el cual hará de ti una mejor versión. Porque este mundo es como una gran danza. Cierra los ojos e imagina estas preguntas antes de encarnar en tu cuerpo de ahora: ¿Qué baile vas a dejar en este planeta? ¿Qué partitura vas a elegir danzar? ¿A cuántos corazones vas a iluminar con tus danzas?-.

“Baila tan fuerte que tu sonrisa sea el sello de ésta, tu existencia”

El universo te ama

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