Por Elena Tato
Ahí estoy, envuelta en un millón de remolinos que me atraviesan día a día
No puedo salir de ellos, pero siento su fuerza y la posibilidad que me dan para entrar en un mundo en el que puedo descubrirme
Todo tiene un tono rabioso y potente
Mientras me muevo dentro de este lugar incierto y poderoso, siento mi vida reflejarse claramente
Mis pies cuentan caminos recorridos
Mis piernas sienten la urgencia de mi alma
Mis brazos abrazan el tiempo de mi existencia
Mi cuerpo entero se desplaza sin miedo
Acá estoy, frente a la danza que me conmueve desde siempre y para siempre
Movimiento continuo y eterno que llena cada pedazo de mi cuerpo, cada célula, cada órgano, cada impulso nervioso, volviéndolo una sustancia activa y enérgica que desprende vida, amor, luz
Rio, sin miedo, sin timidez
Expreso, sin limites, sin severidad
Bailo, sin formas, sin estructuras
