CUERPO Y ALMA EN LA DANZA CONTEMPORÁNEA

Por Alia Ramirez Canton


Fuente - Pinterest


Esta práctica, sobre la cual te quiero hablar, es la danza contemporánea. 


Para muchos bailarines clásicos, el lenguaje contemporáneo es bastante diferente y, en cierto sentido, pesado, pues implica tener que salir de esa zona de confort que significa todo lo aprendido en el ballet; a veces, esto se trata simplemente de rodar y hacer cosas de contorsionista. 


Aunque sí es cierto que el esfuerzo que los bailarines realizan al practicar danza contemporánea, como por ejemplo, sentir las raspadas de las rodillas contra el piso, o ese cansancio extremo en la columna, puede ser un castigo. Pero es también una completa recompensa.


Claro que para algunas audiencias, el lenguaje contemporáneo no tiene ni pies ni cabeza: creen que se trata de moverse como si los huesos no existieran; pero esto no es cierto, ya que el cansancio de los brazos y los movimientos, para siempre escritos en la memoria muscular, son una prueba de la belleza de lo no convencional. 


Incluso la misma creadora de los antecedentes de este estilo, Isadora Duncan, quiso crear algo nuevo, moderno y disruptivo. Por lo tanto, creo que lo excepcional siempre es juzgado o mal visto.


Pero cuando ves a los bailarines contemporáneos danzando, percibes que su alma se vuelve una con la coreografía. Bailan como si sus pies no dolieran, y como si sus pulmones no estuvieran intentando no cansarse. 


¡Ver danza contemporánea es algo emotivo y muy fuerte! Aunque se sienta como extraño, o difícil, quienes la practicamos nos brindamos en alma y esencia. Cuando los cuerpos bailan llevados por los sentimientos... Ésto es originalidad pura.